Venezuela en los últimos veintitrés años ha vivido momentos aciagos, inéditos y muy difíciles. Dígase de una vez que un régimen polimorfo en su innegable vocación y accionar autoritario y populista, cumpliendo las profecías del Presidente Pérez, hace uso de ropajes democráticos para socavar, con fines de perpetuación, las bases institucionales de la democracia y del Estado de derecho en la que esta se sostiene.