En el municipio Libertador, en el estado Carabobo, se está registrando un fenómeno que quizá pueda verse con igual preocupación en el resto del país: La alcaldía vacía. La sede del gobierno municipal se encuentra, incluso en horas pico del día, con muy poca gente, a veces, nadie. No hay ciudadanos haciendo solicitudes, ni funcionarios recibiéndolas, solo alguna persona resguardando la entrada y algunas otras personas sentadas frente a una computadora con el entusiasmo propio de jugar solitario.