Cocinar con Paco Roncero o Fina Puigdevall, aprender a hacer dashi de la mano de Hideki Matsuhisa, cocina vasca con Xabier Goikoetxea o pastelería con Antonio Bachour. Aprender de solo uno de ellos era una oportunidad que tenían pocos y aprender de todos ellos, una que no tenía nadie hasta el momento. Scoolinary es la escuela de gastronomía online que enseña los secretos mejor guardados de la cocina a través de los más destacados profesionales del campo y 250 cursos en línea. Desde cómo hacer una pizza hasta técnicas de emplatado y fermentación, pasando por un curso de vinos espumosos y otro de ‘latte art’. « Somos una especie de Netflix de cursos de cocina », comenta Jordi Ber, CEO y cofundador de la startup. Para ser más precisos, es como si Domestika, Netflix y MasterClass tuvieran un hijo que se dedica a la gastronomía. La idea detrás de Scoolinary llevaba varios años marinándose, cuando Ber todavía se encontraba liderando Habitissimo (una startup que cofundó y dirigió hasta que Homeserve la adquirió) y se dio cuenta que hacía falta «la formación online para sectores de profesiones donde la gente trabaja con las manos». Pero no fue hasta junio de 2020, con el levantamiento de las restricciones a la pandemia, que los cinco cofundadores, Jordi Ber , Martin Caleau , Vicente Fortea , Lorena Hidalgo y María Parranda , pudieron suspirar una vez que el proyecto vio la luz. Noticia Relacionada Gastronomía estandar No Papas ‘tushpa’, ‘fesols’ de Santa Pau o carabineros de La Santa: así son los ingredientes de la cocina volcánica Adrián Delgado Lanzarote busca en la cumbre Worldcanic un nexo común entre la gastronomía de las grandes regiones con volcanes activos. La cita ha reunido a cocineros y científicos de los cinco continentes Desde Scoolinary se autodefinen como una ‘edtech’ y aseguran que no son «una web de recetas». La suscripción a la plataforma educativa cuesta cinco euros al mes si se cobra anualmente (un total de 59,90 euros el primer año) y aunque ya cuenta con 250 cursos, cada semana se incluye uno nuevo a la plataforma. Desde el primer momento el proyecto fue financiado por los socios cofundadores «con nuestros ahorros, con nuestros fondos, pero también tenemos inversores profesionales tanto ‘bussiness angels’ como capital de riesgo», explica el CEO. Hasta el momento, han realizado tres rondas y han recibido 200.000 euros de financiación de Enisa. En lo que a facturación se refiere, en 2021 se quedaron «cerquita del millón de euros» y este año quieren «doblar las cifras del ejercicio pasado», comenta el cofundador. Las rondas han tenido como objetivo «validar las hipótesis principales del negocio de forma general, validarlo en América Latina y acelerar el crecimiento internacional», justifica Ber, cuya empresa adquirió e integró a su competidor en América Latina, Cocinalab. MÁS INFORMACIÓN noticia No El cocinero en activo más longevo de Madrid: «Tengo 82 años y trabajaré hasta que el cuerpo aguante» noticia No Cañitas Maite reabre CEBO, el estrella Michelin del Urban, con una oda al producto y la parrilla Está claro que esta startup del floreciente ecosistema ‘edtech’ se encuentra en «una fase de internacionalización muy fuerte y agresiva», todo el contenido está disponible tanto en español como en inglés , y están «empezando a dar entrada al italiano, al francés y al portugués». «El día de mañana, lo vemos un poco como Netflix, que tendremos producciones en varios idiomas con un mínimo de contenido en cada uno», expresa Ber, quien asegura que Schoolinary aspira a ser «la escuela online de cocina más grande del mundo» y que, por ahora, pretenden realizar el ‘break even’ «a finales del año que viene o principios de 2024».