A lo largo de la historia han existido miles de pueblos, en los cuales el sistema de gobierno ha ido evolucionando conforme va aumentando la población y sus avances tecnológicos.
Al inicio surge un líder que establece las normas que ordenarán el comportamiento, a través de una cadena de mando que mantiene el orden, la cual al aumentar el número de participantes en la sociedad, por las diferencias en los deseos y acciones de las personas, obliga a hacer cambios en lo establecido.
Al estudiar a las diferentes naciones se observa que se establecen sistemas semejantes de administración conforme avanza el tiempo, hasta que se llega a tener un número tan grande de habitantes, que se hace necesario establecer reglas para quienes viven en la sociedad, tanto para quienes allí viven como para los que la administran. Normalmente se apoya para ello en un seleccionado conjunto de expertos, quienes hacen los estudios para proponer los derechos, las obligaciones y la responsabilidad de la acción ciudadana, estableciéndose un control del comportamiento popular para juzgar y castigar a súbditos y gobernantes que incumplan las normas que llamamos leyes, que se establecen y guardan en la Constitución.
Hay factores que afectan el sistema de gobierno y de la acción ciudadana. Un ejemplo de ello es que en los últimos tres siglos hubo grandes avances en la mecánica, luego surgió la electricidad y finalmente la electrónica, que gracias al uso y combinación de ellos se ha logrado mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Podemos observar en el mundo, que es indispensable tener una educación, que fortalezca el esfuerzo general y la toma de riesgos, para producir bienes industriales que mejoren el nivel de vida de los pueblos.
Ello nos lleva a preguntarnos: ¿Cómo es posible que en Guatemala, con una riqueza natural enorme si la comparamos por ejemplo con el Japón, tengamos un alto porcentaje de la población, viviendo en niveles de pobreza, al límite de la miseria? ¿Qué ha pasado en Latinoamérica, donde algunos países han tenido avances que los han llevado a mejorar su vida, a través del desarrollo en el campo industrial, eligiendo a gobernantes que cualquier buen economista sabe que, al llegar al poder, condenarán a la mayoría de sus ciudadanos al estancamiento y a tener una actitud semejante a los otros miembros del reino animal? Es decir, un sistema social donde el líder decide quienes son los afortunados de la población que van a formar parte de la élite gubernamental, que condenará al resto de los habitantes a la miseria, al quitarles el espíritu de competencia, perdiendo la sana ambición de luchar por estar entre los mejores en las acciones que realizan. Para lograrlo, inician el sometimiento a través de una planeada falsa educación familiar, que se complementa con una preparación de sometimiento en el trabajo, apoyada con enseñanzas sociales equivocadas, que los convierte en esclavos sin ambiciones, rompiendo el segundo mandamiento, enseñado por nuestro señor Jesucristo: amar al prójimo como a nosotros mismos.
Uno de los factores que utilizan quienes laboran para convertir a los humanos en esclavos sin que se den cuenta, es hacerles creer que somos y pensamos igual, siendo la principal riqueza que tenemos las personas y lo que nos diferencia del resto de seres vivos en nuestro planeta es que, aunque somos de la misma especie, en realidad cada uno tiene diferentes deseos, conocimientos y capacidades físicas e intelectuales.
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