La muerte y los impuestos

Una vez establecido el pago de impuestos en una sociedad es poner a cada ciudadano una soga al cuello, lista para que quien cobra los arbitrios solo lo estrangule, si no paga. ¿Ha tenido esa sensación últimamente?

Si cada uno de los más de 17 millones habitantes, se sentara a reflexionar y sacara el cálculo de lo que personalmente entrega al Estado en los pagos del IVA y el IUSI estarían más atentos a cómo el pleno de diputados del Congreso está actuando respecto a la iniciativa 6135: Ley del Presupuesto General de ingresos y Egresos del Estado para el Ejercicio Fiscal 2023, que proyecta Q113 mil 931 millones de gasto público para el próximo periodo.  ¿Cómo será financiado?  

El ministro de Finanzas Públicas, Álvaro González Ricci, explicó que el Proyecto de Presupuesto 2023, tendría un techo de Q112.1 millardos y será financiado un 75.41 por ciento con ingresos tributarios, es decir Q84 mil 610 millones que financiaremos los tributarios.

Una cultura sana y próspera en el pago de impuestos significa que es de dos vías: el Estado distribuye y la sociedad recibe beneficios. ¿Qué recibimos de los tres poderes del Estado a cambio del pago de los impuestos para financiarlos y su trabajo respecto al Estado de derecho?  Parcialidad, protección a grupos privilegiados. El World Justice Project (WJP) publica anualmente el Índice de Estado de Derecho y en 2021 Guatemala apareció en el puesto 109 de 139 países medidos. 

¿Libertad de expresión? No. Estamos presenciando el cínico acallar a quien revele u opine sobre los actos de corrupción, tanto a nivel privado como público. ¿Educación? No. Como no sea del apoyo de grupos privados. ¿Seguridad física y emocional? No. ¿Seguridad alimentaria? No. Cada uno sabe lo que vive en su lucha por el día a día. Entonces, viene la pregunta ¿Para qué será usado  el dinero que  recibirán del Presupuesto del Estado 2023? Es el año de elecciones. Nos toca volver a votar y ni siquiera hemos visto significativos cambios para el bienestar y el desarrollo económico de los guatemaltecos. 

 “Lo que nada nos cuesta, hagámoslo fiesta”. Ha sido la fórmula mágica del manejo de los fondos públicos. No se ha dado el verdadero valor a lo que un Presupuesto de Estado significa para los pobladores de una nación. También, cabe la posibilidad de que estemos presenciando una apresurada manipulación. Estrategia que se manifiesta cuando personas, con poder, usan la burocracia: papeleo, procedimientos, leyes y estatutos, comités, pactos colectivos y otros obstáculos para mantener su posición poderosa.

¿Estaremos experimentando la muerte de una democracia por la forma como se ha llegado a utilizar el Presupuesto General de la Nación? Vale la pena meditarlo y respondernos con franqueza. Resguardar y sostener lo que por derecho nos corresponde, a todos y cada uno de quienes vivimos en Guatemala.


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Author: Maria Suarez