Los hogares españoles sucumben a los efectos negativos de la inflación, que se come su poder adquisitivo a pasos agigantados. Tanto que se ha convertido en la principal preocupación para los consumidores, según se desprende del último barómetro de Aecoc Shopperview, realizado en colaboración con 40dB. Y es que la mitad de las familias (el 49%) ya reconocen que su situación económica ha empeorado en el último año, lo que las ha conducido a tomar ciertas medidas para compensarlo. Los datos del informe evidencian que el contexto económico actual condiciona profundamente las decisiones de los consumidores, que hoy tienen una mayor sensibilidad al precio y planifican más sus compras. De hecho, el 72% de los consumidores se fija más en los precios y en las promociones a la hora de hacer sus compras. Un registro que ya se sitúa 14 puntos por encima de los datos de hace un año. En la misma línea, el barómetro muestra que los consumidores han cambiado tanto de tiendas como de productos para ahorrar. Así, el 86% de los encuestados afirma cambiar de establecimiento por este motivo, mientras que un 88% ha optado también por cambiar alguna de sus marcas habituales por otras más baratas. ¿Qué más medidas toman? Otra de las más repetidas es el de priorizar la compra de las marcas de distribución (marca blanca) en lugar de la de fabricante, algo que ya sucedió en la anterior crisis. Según la encuesta de Aecoc, seis de cada diez consumidores incluyen más productos de esta categoría en su cesta de la compra.