Los asesores de Trump intentan frenar el anuncio de su tercera candidatura presidencial: «Es tóxico»

Los muchos adversarios que Donald Trump ha ido sumando dentro del Partido Republicano desde su inesperada y sorprendente victoria política hace seis años ya maniobran para forzar un relevo que le reste poder e influencia en la selección de candidatos, y que le acabe impidiendo presentarse de nuevo a primarias presidenciales en 2024. Algo impensable desde que entró en la Casa Blanca en 2016, ya son varios los republicanos que hablan sin miedo de los fracasos de Trump, y apoyan abiertamente a estrellas emergentes como Ron DeSantis, el reelegido gobernador de Florida. No pocos líderes republicanos en Washington responsabilizan hoy a Trump y los llamativos candidatos a los que ha seleccionado a dedo de lo que consideran un fracaso en las elecciones parciales. El terreno era fértil para una victoria republicana, con una inflación por las nubes y la popularidad de Joe Biden por los suelos. Pero los demócratas aguantaron ; no habrá sólidas mayorías republicanas en el Capitolio, y Joe Biden se permitió cantar victoria el miércoles antes de salir de viaje oficial a Egipto para participar en la cumbre del clima. Ahora, según ha filtrado el equipo de Trump, se intenta abortar el tan cacareado anuncio de candidatura que el expresidente quiere hacer el 15 de noviembre, por anticlimático. De hecho, según han filtrado esas mismas fuentes al diario ‘The Washington Post’, ya impidieron que Trump anunciara su tercera candidatura a la presidencia el lunes, el día antes de las elecciones, como una forma de cantar victoria de forma preventiva. Noticia Relacionada estandar No Biden celebra los buenos resultados de los demócratas como «una victoria para la democracia» David Alandete La resistencia demócrata es una sorpresa extremadamente grata, que da a entender que las cosas no están tan mal como parecen para él Primeras críticas « Es una idea terrible », dijo en la cadena Fox News el gobernador del estado de New Hampshire, Chris Sununu, que a diferencia de Trump sí ha sido reelegido, y por un 15% de los votos. «No sé quién está asesorando al expresidente, quién le aconseja que le conviene anunciar la candidatura la semana que viene, pero debería despedirles», añadió. Para el también republicano Pat Toomey, las elecciones parciales han demostrado que Trump tiene un « efecto tóxico » sobre elecciones que, sin él, serían fáciles de ganar. «Su apoyo a candidatos cuyo principal mérito era ser leales a Donald Trump se ha convertido en un problema tremendo», añade en declaraciones al Post Toomey, quien ha ocupado el escaño del Senado en Pensilvania que ahora se ha vuelto demócrata por la derrota del candidato trumpista, Mehmet Oz. Efectivamente, los resultados de las elecciones, además de las encuestas a pie de urna, demuestran que los votantes independientes y centristas en todo el país no le compran a Trump la teoría de que las elecciones presidenciales de 2020 fueron fraudulentas, más después del dantesco espectáculo del saqueo del Capitolio, que conmocionó a la nación. En su red social, Truth Social, Trump admitió tras las elecciones que los resultados no fueron los esperados , una inusual admisión de la derrota. Aunque después, en varias entrevistas en medios afines dijo que al grueso de sus candidatos no le había ido tan mal, y cantó finalmente victoria. El efecto DeSantis Mientras, varios republicanos ya van tomando posiciones para disputarle las primarias a Trump. Tim Scott , senador por Carolina del Sur, aspira a ser el primer republicano de raza negra en ganar una candidatura presidencial. El gobernador de Virginia, un empresario moderado llamado Glenn Youngkin , se prodiga desde hace semanas en medios de tirada nacional. Mike Pence , que fue su vicepresidente, publica libro, señal de que va a ir por el mismo camino. Y luego está la estrella del momento, el protagonista de las portadas de un sinfín de medios americanos, el flamante y reelegido gobernador de la Florida Ron DeSantis . Como sucede con el presidente Biden, el partido de Trump quiere ahora que se mantenga alejado de contiendas que aún no se han decidido Tras la victoria del gobernador, y los cánticos en su discurso que le animaban a anunciar la candidatura a la presidencia cuanto antes, Trump ya le ha sacado un mote de esos que tanto le gustan. Le llama «Ron DeSantimonia». Ha amenazado con revelar información comprometida sobre él, detalles que « sólo su mujer sabe ». Y ha recordado que él obtuvo más votos en Florida en 2020, aunque en el total de participación fue un porcentaje menor. DeSantis, de 44 años, ha optado por hacer caso omiso, y su equipo ha filtrado a los medios de Florida que si anuncia que se presenta a la presidencia, será en mayo, antes del receso estival del poder legislativo en el estado. Como sucede con el presidente Biden, el partido de Trump quiere ahora que se mantenga alejado de contiendas que aún no se han decidido. La mayoría en el Senado federal depende de un escaño en Georgia. El candidato de Trump, Hershel Walker, está empatado con el demócrata Raphael Warnock. Habrá una segunda vuelta el mes que viene. El expresidente ha dicho que quiere hacer campaña de nuevo en el estado, pero en su partido no le quieren ver allí, llegando a advertir de que sería un desastre al nivel del de 2020, cuando los demócratas ganaron también una segunda vuelta en Georgia, y se hicieron con el control total del Capitolio.

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Author: Pablo Perez