“La proliferación de redes sociales y la globalización de la información, paradójicamente energizadas por el uso ubicuo de combustibles fósiles, han creado un estado de desasosiego general. Utilizando los escenarios de extinción del planeta, las autoridades internacionales han decidido someternos a ingeniería social en escala planetaria para contrarrestar el inminente apocalipsis que ellas avizoran”