En el libro clásico del premio Nobel de Economía 1976 Milton & Rose Friedman Libre para elegir, página 41 de 72, toca claramente el tema en el párrafo que acompaño: “Pareció un milagro cuando Alemania Occidental —un país derrotado y devastado— se convirtió en una de las economías más fuertes del continente europeo en menos de una década. Fue un milagro del mercado libre. El presidente Alemán Konrad Adenauer y su Ministro de Economía Ludwig Erhard, el domingo 20 de junio de 1948, introdujeron una nueva divisa, el actual marco alemán y simultáneamente abolieron casi todos los controles sobre los salarios y los precios. Se hizo un domingo porque las oficinas de las autoridades laborales francesas, americanas y británicas estaban cerradas ese día. Lo hicieron así por los controles que tenían y era seguro que si se hubiera actuado cuando las oficinas estuvieran abiertas, las autoridades laborales extranjeras se habrían opuesto a sus órdenes. Sus medidas funcionaron como por encanto. En pocos días las tiendas se llenaron de mercancía y a los pocos meses la economía alemana estaba zumbando de nuevo”.
Es decir que fueron los países Aliados: Estados Unidos y Europa Occidental, los que obligaron a los derrotados alemanes a poner el salario mínimo. Es difícil de creer, porque ellos dicen ser amigos del sistema de hombres libres, pero son ellos quienes manejan la economía de otros país a través de engañar a sus gobernantes, que sin darse cuenta son apoyados por quienes no quieren tener competencia, para dominar así el mundo económico.
En países subdesarrollados, hay diputados con buenas intenciones, afectados por la pobreza en que vive gran parte de la población y al tener la ilusión de que los trabajadores tengan mejores ingresos proponen y aprueban salarios mínimos, sin darse cuenta de que, al sumar hombres y mujeres entre 18 años y 65 años, hay en Guatemala 8.5 millones.
En febrero del 2022, había 1,453,957 afiliados al IGSS, de los cuales 328,594 el 22.6 por ciento eran del sector público y 1,125,362 el 77.4 por ciento del sector privado. Si de los adultos hombres y mujeres trabajara el 60 por ciento, es decir 5.1 millones, solo el 28.5 por ciento recibe el salario mínimo, ello nos demuestra que por tenerlo muy alto la mayoría de la población no lo puede recibir. Los países subdesarrollados lo deben tener bajo, porque alto solo pueden pagarlo las empresas económicamente grandes: comerciales, agrícolas e industriales.
En Guatemala el salario mínimo mensual no es el que aparece en la ley, porque faltan los pagos extras: Bono 14, Aguinaldo e Indemnización, que suman el 25 por ciento + el IGSS patronal 10.67 por ciento + el IRTRA 1 por ciento + INTECAP 1 por ciento + el Bono/mes Q250.00. Es decir, el no agrícola da: Q2,959.24 + Q1,114.74 + Q250.00 = Q4,323.98 al mes; al año Q51,887.76 = $6,643.75 (Banco de Guatemala Q7.81/$1.00, el 8 de noviembre de 2022).
El salarios mínimo de Chile, mensual $411.00, anual $4,932.00; de México, mensual $269.00, anual $3,228.00; en EE. UU., país desarrollado, $15,072.00.
El salario anual mínimo en empresas no agrícolas de Guatemala es de $6,104.58, de Chile $4,392.00, de México $3,288.00 . Al ver el estancamiento de nuestra patria, me pregunto: ¿Qué pensarán de nosotros en los países desarrollados, si saben que podemos tener diputados sin preparación académica e inclusive haber tenido analfabetas?
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