Los padres del pequeño Kyle, de apenas cinco años, acudieron corriendo al hospital cuando vieron a su hijo tragarse una chincheta de un tablón de anuncios. Sin embargo, los médicos no pudieron hacer nada por la vida del pequeño. Ocurrió a primeros de noviembre en Leeds, Reino Unido. En un principio, los médicos lograron reanimar a Kyle hasta en cuatro ocasiones , pero la chincheta le provocó un 95% de daño cerebral y finalmente, tras sufrir varias convulsiones, falleció en brazos de sus padres, dejándolos «rotos de dolor», como comentaron en declaraciones a ‘The Sun’. «Lo mantuvieron con soporte vital hasta que estuvimos listos para despedirnos. Pero nunca estás listo, ¿verdad? Kyle decidió que era su momento después de su último abrazo con mamá y papá. Su corazón latió por última vez mientras lo abrazábamos», contó Emma, la madre del pequeño. Crowdfunding para el funeral Ante la falta de recursos económicos de la familia, un amigo de los padres ha abierto un crowdfunding para darle a Kyle «la mejor despedida posible». «Ningún padre debería tener que enterrar a su hijo y luchar a la vez para encontrar el dinero para hacerlo», ha comentado el allegado, que ya ha logrado recaudar más de 2.100 libras para el funeral del niño, para el que ha hecho camisetas conmemorativas. MÁS INFORMACIÓN noticia No Cadena perpetua a una madre por matar a su bebé porque no le dejaba tiempo para tener novio Por otro lado, los padres de Kyle han colocado en su casa una especie de altar de recuerdo, con un dinosaurio, el animal favorito de Kyle, que tenía decenas de peluches de diferentes especies con las que jugaba sin parar. «La gente me dice que sea fuerte, no es tan fácil como eso. He perdido a mi hijo y no puedo pensar en nada aparte de él en este momento. Es como si no supiera cómo hacer el duelo. No sé cómo sentirme , no sé qué pensar, no sé cómo actuar. Me siento como un robot. Me rompió el corazón, pero sigue siendo mi chico», añadió la madre del pequeño.