El bullicio de las personas y maquinarias limpiando las calles arrasadas por el deslave en Las Tejerías, en la zona central de Venezuela, poco se escuchaba en el cementerio, en la parte alta de esta localidad, donde este viernes Armando Monsalve terminaba la tumba de su hija, una de las, al menos, 50 personas fallecidas. EFE/ Miguel Gutiérrez