Las estrategias de Qatar para conseguir albergar el Mundial de fútbol que arranca el 23 de noviembre llegaron a cruzar el límite del espionaje , según ha desvelado un documental de la televisión pública suiza SRF, uno de los dedicados a la población de habla alemana del país. Según el citado reportaje, el gobierno catarí, con el mismísimo emir Tamin bin Hamad al Thani al frente, orquestaron una operación de espionaje durante 9 años para garantizarse la organización del citado Mundial. Para ello contrataron a antiguos agentes de la CIA que estuvieron vigilando a diversos directivos de la FIFA con el objetivo de co nseguir información y, en caso necesario, usarla para presionarles. MÁS INFORMACIÓN noticia No Dos aplicaciones espía serán obligatorias para los asistentes al Mundial de Catar: «Es como darles acceso a tu casa» noticia Si Una investigación relaciona a la constructora del principal estadio del Mundial de Qatar con la persecución de uigures chinos noticia Si Max Tuñón: «El Mundial ha acelerado las reformas laborales en Catar» En los operativos también trabajaron para intentar limitar las críticas hacia los desmanes del régimen , como los abusos contra los trabajadores y la falta de respeto a los derechos humanos en general, y emprender estrategias de contrainformación al respecto. Además, también espiaron las candidaturas rivales (Estados Unidos, Australia, Corea del Sur y Japón) para adaptar sus estrategias de negociación. Un caso conocido… y silenciado Qatar contrató a la empresa estadounidense de seguridad Global Risk Advisors , dirigida por un antiguo espía de la CIA y formada por exagentes de los servicios secretos y colaboradores. Según el reportaje, la empresa formó una red de 66 espías en todo el mundo en la que los cataríes invirtieron 387 millones de dólares. Además de tener vigilados a los directivos señalados, se dedicaron a pinchar llamadas, interceptar mensajes e incluso piratear teléfonos para obtener información sensible, como documentos, fotografías o un listado de los contactos. No es un caso nuevo. La Fiscalía de Zúrich ya investigó las sospechas de espionaje de Qatar hacia la FIFA, pero se cerró el caso en 2020 por falta de pruebas . Este hecho también queda denunciado en el reportaje, que señala que este tipo de dudas debería ser suficiente como para ampliar y ahondar en la investigación.