La carrera por el liderazgo del Partido Republicano ya ha comenzado y los contendientes están en plena toma de posiciones. El expresidente de EE.UU. Donald Trump vuelve a estar en el ojo del huracán, y esta vez por críticas de miembros de su propia formación, por los invitados que acudieron la pasada semana a su residencia de Mar-a-Lago: el otrora estrella del rap y ahora apestado por sus opiniones consideradas antisemitas Kanye West (Ye) y el supremacista blanco Nick Fuentes . Fuentes, negacionista del holocausto, ha hecho llamamientos a combatir «control de los judíos» y «negó ‘en broma’ la existencia del Holocausto y comparó a los judíos incinerados por los nazis con galletas dentro de un horno». Además. este ‘streamer’ de 24 años es un reconocido supremacista blanco que ha sido expulsado de varias plataformas de redes sociales por su retórica racista, haciendo suyas las teorías de Donald Trump sobre fraude electoral. Se le pudo ver en los terrenos del Capitolio durante aquel 6 de enero de 2021 en el que una turba intentó detener el traspaso pacífico del poder presidencial. Noticia Relacionada estandar No Kanye West carga contra la comunidad judía María Estévez El rapero protagoniza una sonada polémica después de hacer declaraciones antisemitas La reunión que mantuvieron la semana pasada el expresidente de Estados Unidos Donald Trump y el negacionista del Holocausto Nick Fuentes en la mansión de Mar-a-Lago ha motivado críticas dentro del Partido Republicano, como las del gobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, para quien estos «muy preocupantes» encuentros «empoderan» al extremismo. Críticas Hutchinson ha manifestado que no es una «buena idea» que un líder político como Trump, quien aspira a retornar a la Casa Blanca, se reúna con un «racista y antisemita declarado», en vez de intentar alejarse de todo eso, ha dicho a CNN. «Es muy preocupante y no debería suceder y debemos evitar empoderar a los extremismos», ha remarcado el gobernador republicano, para quien lo ideal sería «disminuir» la fuerza de estos movimientos y no darles espacios. «La última vez que me reuní con un supremacista blanco fue en un enfrentamiento armado. Yo tenía puesto un chaleco antibalas. Los arrestamos, los procesamos y los enviamos a prisión», ha comparado Hutchinson, quien confía en que la nación no tenga que responder por lo que «Trump ha dicho o hecho». El martes de la semana pasada, Trump celebró una cena privada en su fastuosa mansión de Mar-a-Lago, en Florida, a la que acudió no solo Fuentes, sino también el rapero Kanye West, quien recientemente estuvo involucrado en una nueva polémica, en esta ocasión por comentarios antisemitas. El propio Trump reconoció en su red social –Truth Social– la celebración de esa cena, si bien dijo que fue algo «inesperada», ya que Kanye West apareció con tres de sus amigos, «de los que no sabía nada». «Cenamos el martes por la noche con muchas personas (…) La cena fue rápida y sin incidentes. Luego se fueron al aeropuerto», dijo Trump, quien aseguró que «no conocía» a Fuentes. El embajador de Trump en Israel durante su mandato, David Friedman, expresó en Twitter su indignación ante el evento. «A mi amigo Donald Trump, eres mejor que esto. Incluso una visita social de un antisemita como Kanye West y escoria humana como Nick Fuentes es inaceptable. Le insto a que repudie y relegue a estos tirados al basurero de la historia al que pertenecen», escribió el viernes.