A medida de que aumentan los aportes de recursos públicos para sostener las necesidades financieras de buena parte de las empresas públicas y así cubrir su déficit operativo, tiene sus efectos preocupantes en el costo de vida y consumo, ya que esos recursos provienen del financiamiento que el Banco Central otorga a PDVSA como préstamos en bolívares, con sus consecuencias inflacionarias.