Este año las carreteras de Guatemala han sufrido muchos daños por las lluvias excesivas y por otros fenómenos naturales. El día 5 de diciembre hubo un deslizamiento de tierra en el Km. 208 de la Ruta Interamericana, CA-1. Derrumbe de grandes dimensiones, con enormes rocas obstruyeron la carretera en su totalidad. Dos días después viajábamos hacia Huehuetenango y vimos el derrumbe con algunos comunitarios dirigiendo el tránsito, después de haber despejado partes de la carretera en la Aldea Pitzal, Momostenango, Totonicapán. Al volver, al caer la tarde, los lugareños se encontraban limpiando la ruta, y ordenando el tránsito para permitir el paso de los vehículos. Estos hombres con sus instrumentos de trabajo y de labranza se encontraban desde muy temprano despejando esta ruta tan importante para permitir que los vehículos que hacen uso de la misma pudieran continuar su camino. Usaban linternas para dirigir el tráfico, porque ya anochecía y eran densas y largas colas a ambos lados de la vía. Estuvimos detenidos en la carretera casi por dos horas.
El esfuerzo de estos pobladores de la Aldea Pitzal es encomiable, sus acciones son admirables y merecen un reconocimiento. De no ser por ellos, el paso por este lugar hubiera sido imposible ese día.
Un diario local publicó que Covial y Caminos de Xela se encontraban despejando el lugar. Nosotros no los vimos ni por la mañana ni por la tarde, sólo vimos a integrantes de la aldea, y no había ninguna maquinaria.
Esta ruta es tan importante para Guatemala porque comunica con la frontera con México, en La Mesilla, Huehuetenango.
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