Niños juegan en una calle el 23 de noviembre de 2022 en Puerto Meluk, Chocó (Colombia). En las comunidades del río Baudó, en el noroeste de Colombia, hay un miedo constante. Miedo a ir a cultivar a la finca y quedar en medio de un enfrentamiento armado, a ir a cazar a la selva y pisar una mina antipersonal, a salir al río de noche a pescar… Y por eso, desde hace meses, viven confinados. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda