En un encuentro en Washington, Joe Biden y Emmanuel Macron han limado asperezas, tras una serie de desencuentros antológicos entre Estados Unidos y Francia ocurridos el año pasado. Atrás queda el airado enfado francés por las maniobras de la Casa Blanca para frustrar unos cuantiosos contratos militares de Francia con Australia, y Macron ha dicho, ante Biden y su Gobierno, que la invasión rusa de Ucrania significa que reforzar el eje entre París y Washington es más necesario que nunca. «Ahora que la guerra vuelve al suelo europeo, tras la agresión de Rusia a Ucrania y a la luz de las múltiples crisis a las que se enfrentan nuestras naciones y nuestras sociedades, tenemos que volver a ser hermanos de armas», dijo Macron a Biden en la ceremonia oficial de llegada, aquí en la Casa Blanca. Esta noche habrá además una cena de estado, la primera que se produce en la presidencia de Biden, que pronto llegará a su mitad. Biden, por su parte, ha alabado a Francia, pues «la alianza entre las dos naciones sigue siendo esencial para la defensa mutua». Noticia Relacionada estandar Si Macron denuncia los riesgos de «fragmentación» de Occidente si EE.UU. consuma sus proyectos comerciales proteccionistas Juan Pedro Quiñonero El presidente galo incide en las reservas europeas ante el proyecto IRA que prevé inyectar 430.000 millones de euros de ayudas a la industria norteamericana con medidas proteccionistas contra las europeas Mediador imprescindible La visita de Macron tiene un punto central: la agresión de Rusia a Europa, en plena campaña expansionista de Vladímir Putin. El presidente francés ha mantenido el contacto con el Kremlin, convirtiéndose en un mediador imprescindible desde que comenzó la guerra a principio de año. Otros socios europeos, como Alemania, han provocado incomodidad en Washington por la dependencia que siguen teniendo del suministro de gas por parte de Rusia. Los socios han hablado también de medioambiente y del auge de China en el Pacífico. Biden ha acompañado a Macron al Despacho Oval y ambos mandatarios han mantenido una reunión bilateral con la plana mayor de sus Gobiernos, incluidos los responsables de las carteras de Defensa, Exteriores y Economía de ambas potencias. «Las decisiones que tomemos hoy y en los próximos años determinarán el curso de nuestro mundo en las próximas décadas », dijo Biden en la ceremonia de llegada. Macron, al comienzo de la bilateral, admitió que los «tiempos son difíciles» en Ucrania, y también propuso que las dos naciones se doten de una mejor «sincronización» en materia medioambiental. Hace un año, para enfado de Francia, EE.UU. facilitó la formación de un pacto seguridad Indo-Pacífico, llamado Aukus, por el cual Australia anuló un contrato de 65.000 millones de dólares para comprar submarinos franceses diesel y adquirir otros nucleares a EE.UU. París se enteró de aquel cambio por la prensa, y aquello provocó un incendio que llevó hasta a la llamada a consultas del embajador francés aquí en Washington. Ni siquiera Trump, con sus constantes provocaciones y diatribas contra los socios europeos, había provocado tal ira en el Elíseo. Biden ha acompañado a Macron al Despacho Oval y ambos mandatarios han mantenido una reunión bilateral con la plana mayor de sus Gobiernos Este jueves, Macron fue recibido con todos los honores en el patio de la Casa Blanca, ante la célebre columnata semicircular: salvas de 21 cañonazos y revisión de las tropas. Los ujieres dieron a los invitados banderas americanas y francesas. Como regalo, Biden le dio a Macron un espejo hecho con madera de árboles de la Casa Blanca que es una reproducción de otro que cuelga en el Ala Oeste, una colección de discos de vinilo de grandes músicos estadounidenses y una impresión facsímil de archivo de la patente del fonógrafo de Thomas Edison de 1877. Lo que Biden ofrezca con respecto a Ucrania , sin embargo, tiene límites. En enero, los republicanos toman el control de la Cámara de Representantes, y el líder del Partido Republicano, Kevin McCarthy, ha dicho que los legisladores de su partido acabarán con el «cheque en blanco» que Biden le ha extendido a Ucrania. Esto supone un detallado escrutinio de la ayuda militar, con el argumento de una mayor responsabilidad fiscal.