El Banco de España advierte de que la política de ayudas del Gobierno prolongará la inflación hasta 2025

«Desplegar una medidas que tienen un coste fiscal muy elevado y que solo contienen la evolución de la inflación durante un periodo de tiempo corto, para luego devolvértela cuando se retiran es algo que se tiene que valorar». A menos de una semana de que el Gobierno revele finalmente qué medidas de las aprobadas en los últimos meses para contener la evolución de la inflación mantiene y cuáles retira de forma parcial o total, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilán, ha reiterado el conocido llamamiento de la institución a intensificar la focalización de esas medidas y aparcar las que tengan un impacto más general. La novedad es que este martes ha aprovechado la presentación de la actualización de sus previsiones económicas para advertir de los efectos sobre la economía española de mantener en términos generales ese paquete de medidas. El más evidente es que prolongará el episodio inflacionista que azota a la economía española desde hace casi dos años y que golpea de manera especialmente dura a las familias por el fuerte encarecimiento de la cesta de la compra y del recibo de la luz más de lo esperado. El Banco de España ha corregido la orientación de sus previsiones difundidas en octubre y ha retrasado hasta el año 2025 el retorno de los precios a unos niveles razonables , si se entiende como tales el nivel de equilibrio del 2% definido por el Banco Central Europeo (BCE). El principal argumento es que la institución da por hecho que salvo en el caso de la bonificación de 20 céntimos sobre el precio de la gasolina el resto de las medidas aprobadas se prorrogarán durante todo 2023 con efectos directos tanto sobre el crecimiento como sobre todo en la inflación. Si la secuencia que el Banco de España previó en octubre anticipaba una aterrizaje progresivo de la inflación desde el 8,7% de 2022, a un 5,6% en 2023 hasta llegar al 1,9% en 2024, sobre el bien entendido de que buena parte de las medidas de alivio contra la inflación se retirarían; ahora esa secuencia prevé una menor inflación en 2023, del 4,9%, pero eleva su previsión de 2024 hasta el 3,6%, básicamente por la probable prolongación de estas medidas. El control de la inflación, no obstante, dará cierta estabilidad al crecimiento económico. El Banco de España no ha variado de forma significativa la hoja de ruta que marcó en octubre. Su nueva previsión es que la economía crecerá en 2023 un 1,3% , una décima menos de lo previsto en octubre, y que se acelerará hasta el 2,7% en 2024, dos décimas menos. Este año su expectativa es que la economía crezca un 4,6% en parte porque la economía cerrará el año algo mejor de lo esperado, lo que significa que en lugar de caer en una recesión técnica lo que se producirá será un estancamiento de unos nueve meses. Torpedear la política monetaria del BCE El Banco de España ha advertido este martes que este escenario central puede variar en el caso de que el Gobierno decidiera retirar esas medidas a mitad de año, lo que añadiría siete u ocho décimas a la inflación de 2023 y restaría una décima al crecimiento en pleno año electoral. La prolongación del escenario de inflación no es la única consecuencia que puede tener el mantenimiento de las medidas aprobadas por el Gobierno. El Banco de España ha subrayado el mensaje del BCE sobre la necesidad de acompasar la política fiscal a la política monetaria, de forma que los paquetes fiscales de los gobiernos no alienten la inflación en un momento en que el BCE está tratando de dominarla a golpe de subidas de tipos. Ángel Gavilán ha advertido de que el carácter no focalizado de las medidas -los datos del Banco de España indican que tres cuartas partes del coste fiscal de las medidas del Gobierno no están focalizadas- aumentan las tensiones inflacionistas y como derivada indirecta aumentan la presión sobre el BCE e incrementan el riesgo de un endurecimiento de los tipos de interés. MÁS INFORMACIÓN El IEE avisa al Gobierno de que una retirada abrupta de las medidas de ayuda puede provocar un repunte de la inflación Sánchez guarda 15.000 millones en ayudas para prorrogarlas en año electoral La orientación de las políticas del Gobierno no es el único factor que está tirando de la inflación. El Banco de España ha explicado este martes que los datos que manejan les indican que aún quedan empresas que no han trasladado sus costes a precios y que prevén hacerlo en los próximos meses, lo que podría ser un elemento más de presión sobre los precios, que apuntala su escenario de una prolongación mayor en el tiempo de las tensiones inflacionistas en España.

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Author: Pablo Perez