El enigma chino

En China, las cosas, parecen que pueden dejar de seguir su curso habitual como demuestra la rápida respuesta tras las revueltas de estudiantes en contra de la política de COVID cero. Las manifestaciones son síntoma del profundo malestar de, por lo menos, parte de la sociedad que podría propagarse si como parece la economía se tuerce. La estabilidad social, clave de bóveda del régimen chino, está por primera vez en riesgo. De ahí la pronta respuesta en los planteamientos de lucha contra la pandemia a lo que, probablemente, le sigan otras medidas de corte económico y de política exterior. Enmendar el planteamiento de COVID cero es un paso en la dirección correcta, pero no es suficiente porque tardarán en ver los efectos en la economía. El resto de medidas que habitualmente adoptan las autoridades chinas probablemente tampoco lo sean, porque el pinchazo de la burbuja inmobiliaria está ya en marcha y, aunque puedan evitar el efecto contagio, no van a poder reactivarlo por los enormes desequilibrios que acumula. Es probable que en esta situación aumenten la presión sobre Rusia para que termine la guerra, para que dé esta manera tanto el precio de las materias primas como las economías de sus principales socios comerciales cojan algo de aire. Ya han dado alguna señal pero es probable que, en las próximas semanas, se intensifique al calor de las protestas internas. Por primera vez, en mucho tiempo, la economía china podría crecer muy poco o incluso contraerse lo que sin duda repercutirá en la estabilidad social del país y pondrá presión al régimen. En los últimos años, las ganas de prosperar de la población han opacado cualquier revidicacion política. Ahora, si la economía se tuerce, esas reivindicaciones podrían surgir. Noticia Relacionada opinion Si No es la marea roja José Ramón Iturriaga La previsible catarsis del partido de Trump también va ayudar a que dejemos atrás el frentismo en el que llevan demasiado tiempo instalados Las manifestaciones de los últimos días podrían ser el principio de algo más profundo que de primeras  debería repercutir positivamente en la economía mundial, como consecuencia de las primeras reacciones de las autoridades chinas. Que tengan o no más recorrido estas protestas pasa, sobre todo, por como de efectivas sean las medidas a la hora de enderezar la maltrecha economía del país asiático. Lo veremos.

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Author: Pablo Perez