¿Es tan grave la tormenta del sector tecnológico?

En el volátil y restrictivo entorno monetario de este año, los inversores no han perdonado ni tan siquiera decepciones relativamente pequeñas y han pasado del optimismo excesivo de los últimos años a un pesimismo excesivo. Los gigantes cotizados también han sido víctimas de este cambio en la percepción de los inversores. Las inusuales circunstancias que motivaron su excelente comportamiento durante la pandemia fueron puntuales, pero llevaron a muchos a pensar que eran valores refugio. Los mercados están dándose cuenta ahora de que también son susceptibles de sufrir una desaceleración y, por otro lado, los efectos negativos de la fortaleza del dólar sobre sus beneficios no se habían descontado plenamente. Sigo siendo optimista sobre las perspectivas a largo plazo de varios de ellos, pero siempre conviene examinarlas caso por caso. Por otro lado, los resultados en el conjunto del sector tecnológico no han sido tan malos como cabría pensar a la vista de los titulares en prensa; así, las sorpresas positivas en los beneficios de las empresas que han publicado resultados hasta ahora se cifran en un 4%. De este modo, es innegable que las empresas y los inversores se enfrentan a un entorno macroeconómico difícil . El endurecimiento monetario está dificultando la captación de capital en los mercados. Los presupuestos tecnológicos de las empresas probablemente sufran presiones a medida que se frene la actividad. Los consumidores y las empresas de fuera de EE.UU. podrían sufrir asimismo nuevas presiones sobre sus presupuestos debido a la fortaleza del dólar. Después del fuerte aumento del gasto durante la pandemia, el descenso que sufre la demanda de hardware por parte de los consumidores está creando dificultades a muchas empresas de equipos y semiconductores. Sin embargo , el sector tecnológico sigue beneficiándose de varios impulsos estructurales . En muchas empresas el poder de fijación de precios sigue siendo elevado, mientras que las cuestiones geopolíticas, como la creciente rivalidad entre EE.UU. y China y los puntos débiles de las cadenas de suministro internacionales que sacó a la luz la pandemia, están alentando una relocalización de la industria, lo que conlleva una mayor inversión en TI. La importancia de diferenciarse Entre los megavalores, creo que algunos siguen teniendo buenas perspectivas a largo plazo a pesar de los problemas cíclicos más inmediatos. A Meta le han perjudicado las inquietudes del mercado en torno al aumento de las inversiones y el control de costes. A pesar de ello, y de que han defraudado los márgenes y la inversión prevista en el ejercicio 2023, sigo siendo optimista sobre el valor. En un horizonte más lejano, aunque sería de agradecer más claridad sobre sus inversiones a largo plazo, su creciente gama de opciones de interacción con los usuarios, su crecimiento en los mercados emergentes y sus ingresos totales auguran un buen futuro al valor. La acción está sobrevendida, en mi opinión. Amazon está muy barata en los mercados si nos atenemos a su poder de generación de beneficios a largo plazo y, aunque a corto plazo las recesiones en grandes mercados podrían lastrar sus resultados, creo que los inversores están subestimando la duración de su crecimiento y el potencial de sus márgenes. Con respecto a Alphabet Los esfuerzos de control de costes mejorarán los beneficios a partir de ahora y la acción está muy barata. Mientras, en Apple y Microsoft apreciamos unas valoraciones bastante elevadas, lo que significa que estoy cómodo con mis posiciones actuales en ellas. Mirando al futuro La temporada de resultados ha puesto de relieve muchos de los problemas a los que se enfrentan las empresas en el plano de la demanda, las existencias y la macroeconomía. Sin embargo, sigue habiendo luces en el sector, con una gama cada vez más amplia de valores con fuertes descuentos, y estoy encontrando algunas oportunidades muy buenas. Además, las empresas tienen la capacidad de responder rápidamente ante los cambios en la demanda . Estos esfuerzos sostendrán la rentabilidad a partir de ahora. El endurecimiento de las condiciones monetarias está centrando la atención de las compañías en mejorar los beneficios y racionalizar los modelos de negocio. A corto plazo, la debilidad cíclica podría persistir, lo que podría tirar a la baja de las valoraciones, pero a largo plazo espero ver más movimientos positivos de las cotizaciones a tenor de los numerosos factores estructurales que sostienen el universo de la tecnología.

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Author: Pablo Perez