Georgia, una dulce canción

Esta semana el desempate en el estado de Georgia ha inclinado la balanza en el Senado a favor de los demócratas, a partir de ahora con mayoría en la cámara alta. De este modo, no tendrán que recurrir al voto cualitativo de la vicepresidenta Kamala Harris , salvo para ignorar los bloqueos de Joe Manchin , más un independiente que uno de los suyos. El resultado confirma que no ha habido ‘marea roja’ republicana en las elecciones legislativas y abre el camino al nombramiento de jueces federales por la nueva mayoría en la Cámara Alta. Sobre todo, pone de relieve que en las próxima presidenciales la victoria en la media docena de Estados decisivos está al alcance del candidato demócrata, incluso aunque Joe Biden, preocupado por la influencia del ala izquierda del partido y ante la ausencia de un candidato viable, decida presentarse otra vez. En 2020, el anciano presidente ganó a Donald Trump por más de seis millones de votos, pero la cifra relevante que le dio el triunfo fueron las cien mil papeletas de diferencia en solo cinco Estados. La ley electoral norteamericana, con su elaborado sistema de elección indirecta a través del colegio electoral, prima al partido republicano. Del mismo modo, la demografía favorece a los demócratas, capaces de ganar en Michigan, Pensilvania, Wisconsin o Arizona gracias a su éxito en las ciudades, donde han recuperado el apoyo de antiguos votantes de Trump. A cambio, muchos hispanos y los afroamericanos se han marchado de la alambicada coalición de identidades que define al partido demócrata, aún con dificultades para dirigirse al conjunto de los ciudadanos norteamericanos. Noticia Relacionada estandar No Los demócratas refuerzan su mayoría en el Senado gracias a la derrota de otro candidato de Trump Javier Ansorena El resultado de Georgia hace que, a partir de enero, la Cámara Alta tenga 49 representantes republicanos frente a 51 demócratas Muchos republicanos han recibido el fracaso en Georgia como una confirmación de que deben alejarse cuanto antes de la influencia tóxica de Donald Trump, cada vez más señalado por sus problemas judiciales. Es capaz de influir en las primarias pero no en los resultados electorales en los que compiten sus acólitos, seleccionados por su lealtad. Pero hasta que empiecen los siguientes comicios presidenciales, la canción que popularizó Ray Charles sobre Georgia suena hoy como un himno que alienta las posibilidades de los demócratas.

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Author: Pablo Perez