José Luis Bonet: «Lo de Cataluña no está resuelto. Seis mil empresas se fueron y no han regresado»

A sus 81 años recién cumplidos, José Luis Bonet, presidente de honor del Grupo Freixenet , acaba de ser reelegido por aclamación para su tercer mandato al frente de la Cámara de España. En su discurso de aceptación del cargo reivindicó a las empresas como herramienta clave para abordar los desafíos a los que se enfrenta la economía española y como actor principal para su modernización. -¿Cree que en España está reconocido el papel de la empresa en los avances sociales y económicos? -Cuando en una economía social de mercado como es la nuestra, que está basada en la iniciativa privada, la gente no tiene claro que lo más importante son las empresas es que falla algo. En este mandato vamos a incidir en la defensa institucional, que no es otra cosa que la defensa de unas valores que son necesarios para el desarrollo del país y de su gente. Y pasa esencialmente por la democracia, el Estado de derecho, la monarquía parlamentaria, la separación de poderes, el estado del bienestar y se concreta también en la defensa del sistema económico y de la empresa, que es la que ha llevado a España a dar un salto cualitativo extraordinario desde la transición. -Sin embargo, la sensación es que persiste en el debate público una mirada desconfiada hacia la empresa. -Eso es un error mayúsculo y en parte somos culpables porque no hemos sabido llevar al ánimo de la gente lo importante que son las empresas. Las empresas y las instituciones que las representamos damos por hecho la importancia de la empresa en el proceso de modernización del país y tal vez no hemos hecho el esfuerzo necesario para comunicarlo a la sociedad. Los presidentes de las cámaras territoriales deben convertirse en líderes sociales en sus respectivos territorios y defender estos principios y valores. -Hay quejas por el papel secundario que se ha reservado a las empresas en el Plan de Recuperación… -Si el Gobierno y las administraciones no apoyan al sector empresarial se equivocarán. El Gobierno tiene que actuar para que todo esto se desarrolle y funcione. Una de las condiciones que necesita España para superar la crisis y transformar su economía son los fondos europeos Next Generation. Nos han puesto 140.000 millones de euros encima de la mesa. -¿Están bien orientados los fondos europeos para cumplir ese objetivo de modernizar la economía? -Los Perte son ejercicios de transformación en determinados sectores y son proyectos que las empresas ya tenían diseñados y que ahora tienen la oportunidad de desarrollar. No tengo ninguna duda de que esto funcionará. Tardará más o menos pero acabará funcionando. El problema está en las pymes porque estas sí que necesitan ayuda y sí tienen la necesidad de transformarse. Los programas que se han puesto en marcha hasta ahora como el ‘kit digital’, están funcionando bien. Hay carencias, claro, como la falta de apoyo tanto de Europa como de España al turismo. Tenía que haber un Perte para el turismo. «No hemos sabido llevar al ánimo de la gente la importancia clave de las empresas para el desarrollo del país» -¿Cómo ve la situación económica? -Estoy convencido de que la situación es menos mala de lo que nos explican. No es que la situacion sea sencilla, con inflación, problemas en las cadenas de suministro, y todo esto nos llevará seguro a un crecimiento más lento. Pero una recesión…¿dónde está la recesión que se anunciaba? -Es más optimista que la media… -Veo razones para el optimismo. Los grandes saltos cualitativos que ha dado España se han producido cuando ha habido estabilidad, cuando España ha sido un país seguro, y eso ahora ocurre; y cuando la actitud de los empresarios ha sido animosa y la encuesta de clima empresarial que hicimos este verano reveló que igual que veían mal la situación económica de 2023, también veían bien las expectativas de su negocio. Otro factor de desarrollo sería el consenso político pero lamentablemente ni está ni se le espera. -Donde no hay consenso político es con su tierra, con Cataluña… -El problema de Cataluña no está solucionado. Ahí están las 5.000 o 6.000 empresas que se fueron y no han vuelto. Y las encuestas siguen situando a mucha gente en una posicion que yo sigo sin explicarme. Es legítimo que uno quiera ser independentista y lo defienda, no que se salte las leyes. -¿Considera que las últimas medidas del Gobierno ayudan a la distensión o alientan la fractura actual? -Uno no se puede saltar la ley. Y si quieres cambiarla hay un proceso en democracia para cambiarla. ¿Cuál es la solución? Aplicaría la parábola del hijo pródigo. La gente se ha podido desorientar y ahora tiene que ser acogida. Cataluña es uno de los principales motores de España y los catalanes son españoles que son imprescindibles. -La economía catalana también ha salido perdiendo en este conflicto. -Cataluña ha perdido relevancia y liderazgo. El proceso soberanista ha catapultado a la economía madrileña pero también ha ayudado a crecer a otros territorios como Andalucía, Aragón o la Comunidad Valenciana y eso va a hacer que en diez o quince años cambie de forma significativa la mesa del poder económico. Habría que decirle a los independentistas: «Mirad lo que habéis hecho». No es la vocación de Cataluña no ser líder. -La Cámara de Barcelona, que mantiene un discurso independentista, ha salido de su comité ejecutivo… -El reglamento de la Cámara de España prevé una rotación en las posiciones directivas, lo que es lógico en una institución que alberga 85 cámaras. Por tanto, es normal. No digo que no haya influido de alguna manera el hecho de que no hayan aportado el esfuerzo necesario en favor del conjunto cuando tienes una responsabilidad.

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Author: Pablo Perez