Tal como se ha dado a conocer, el presupuesto nacional de 2023 aprobado por la Asamblea Nacional será el más absurdamente centralista de nuestra historia contemporánea. En principio ya el proyecto adolecía de ser inconsulto, no debatido y casi secreto hasta que poco a poco, ya para cuando fue un hecho cumplido, se empiezan a conocer algunos de sus detalles. Los creativos diputados, una creatividad digna de mejor causa, permitió la invención contable de calificar al 72% de los ingresos corrientes como “extraordinarios” lo cual hará que ese dinero le sea negado a los estados y municipios en el cálculo del situado constitucional. Ya a esta fecha no vale el pataleo, ni el reclamo, ni la impostura, ni el llamado a la reflexión a los diputados oficialistas que votaron a dos manos que el municipio donde tú y yo vivimos se quede sin recursos para funcionar.