La burbuja de Nicolás Maduro estalla con el alza del dólar y la inflación en Venezuela

Yoly Fernández, de 35 años, sale a vender sus arepas (tortilla de maíz) y empanadas en las horas punta del tráfico en las autopistas de Caracas o en las paradas de los minibuses cuando la aborda ABC. De un día para otro tuvo que aumentar el doble del precio porque los productos también subieron en el mercado. Hasta ahora Yoly no había tenido la necesidad de aumentar su arepa, que pasó de 1 a 2 dólares, porque los precios de 1 kilo de harina de maíz (1,50 dólares), el de pollo (4 dólares) y el de la carne picada (8 dólares) se han mantenido relativamente estables este año. Sin embargo, en las últimas tres semanas los precios de los alimentos se han puesto «por las nubes», atizados por el anuncio del régimen de Nicolás Maduro de regular la cotización de 40 productos básicos, lo que ha generado pánico y compras compulsivas en los supermercados en vísperas de la Navidad cuando hay mayor consumo por las fiestas. Noticia Relacionada estandar Si La mesa Maduro-oposición de México puede ser tan inútil para las elecciones de 2024 como la de República Dominicana Emili J. Blasco Al margen de las condiciones electorales, la oposición confía en que algunos elementos nuevos hagan insostenible mantener un resultado con gran fraude El Gobierno de Maduro ha tenido que recular en su intento de regular los precios de los alimentos, ocultando la Gaceta Oficial para frenar la especulación y la inflación, tras dos años de liberación de precios y dolarización de la economía nacional. El pasado viernes, la cotización del dólar libre o paralelo escaló a 18,26 bolívares, lo que equivale a 9,3 dólares del salario mínimo y pensiones, mientras que la divisa norteamericana oficial, según la página del Banco Central de Venezuela (BCV) subió a 14, 12 bolívares. «La economía venezolana está en terapia intensiva y el bolívar se ha devaluado un 35% en siete días hábiles de diciembre. Esto no da para más» José Guerra Economista y ex director del BCV La economía venezolana está en «terapia intensiva», afirma en Twitter el economista José Guerra. El también ex director del BCV sostiene que se ha registrado un 35% de devaluación del bolívar en siete días hábiles de diciembre. El salario y la pensión mínima está en menos de diez dólares. «El régimen está desconcertado y no sabe qué hacer. No hay equipo económico. Urge un cambio político y de modelo económico Esto no da para más», afirma Guerra. Guerra, dirigente opositor, denuncia que «el BCV está fundido, también colapsó en su intento de ser un muro de contención ante una política económica que no sirve, y que ha hundido a la moneda local». Aseguró, además, que el bolívar está muriendo, y que los venezolanos no quieren ni confían en la moneda nacional porque a diario sufre devaluación, «gracias a la inflación que el régimen de Maduro ha provocado en todos estos años». «Nuestra propuesta es dejar que el bolívar flote y el BCV no siga quemando las reservas (menos de 6.000 millones de dólares). La devaluación está pulverizando el bolsillo de los venezolanos, está acabando con el salario, las pensiones y las gratificaciones de los trabajadores», sentencia Guerra. «Sobresalto inflacionario» Por su parte, el economista José Manuel Puente coincide con Guerra: «Con una fuerte depreciación del tipo de cambio, sin reservas internacionales suficientes, sin una coordinación entre política fiscal y monetaria y en general sin una coherente política económica el tipo de cambio no tiene «techo». ¡Viviremos un terrible sobresalto inflacionario!». La inflación lleva un acumulado interanual de 200% y al finalizar el año se prevé que llegue al 220%. El temor es volver a la hiperinflación de hace dos años, cuando se registró un tope de 36.000%. Este año el bolívar ha registrado una devaluación anual de 54%. Y el salario mínimo pasó de 29 a 9 dólares cuando la cesta básica familiar es de 366 dólares. Maduro dice que se está en un momento de recuperación y su vicepresidenta culpa al dólar de ser «criminal y especulativo» Maduro se defiende: «2022 ha sido un año con tendencia al crecimiento sostenido de la economía del país. El aumento de la actividad comercial y productiva, es evidente. Un hecho cierto que sitúa a Venezuela en un buen momento de recuperación. ¡Avanzaremos!», dice en un tuit al ordenar una «feroz lucha contra el dólar». Por su parte, su vicepresidenta Delcy Rodríguez culpa al dólar de ser «criminal». «Hemos trazado un conjunto de acciones en defensa del mercado cambiario y la tasa oficial, perturbados por el dólar criminal especulativo. Venezuela seguirá creciendo». La ‘burbuja’ desde lo más exclusivo El disparo inflacionario y la devaluación del bolívar coincidió con la inauguración de Altum, un nuevo restaurante para cenar en Caracas en la exclusiva urbanización de Altamira a 50 metros de altura, donde acuden los enchufados, militares, afines y los ricachones del chavismo y madurismo. El régimen sancionado de Maduro se ha dedicado en lavar su imagen con la instalación de casinos, restaurantes y hoteles de lujo, conciertos internacionales y espectáculos de entretenimiento en los sitios turísticos exóticos de playas, islas, montañas, ríos, cascadas, donde lavan los dólares y euros de la corrupción. Los clientes internacionales izquierdistas predilectos son los rusos, chinos e iraníes. Quien dio el pinchazo a la burbuja de Maduro fue el ‘presidente encargado’ Juan Guaidó, quien resaltó que la apertura económica que Maduro intentó este año con su propaganda de «Venezuela se arregló» llegó a su fin, la «burbuja nuevamente le explotó en la cara». En ese sentido, Guaidó explicó que «solo con el Estado de Derecho, seguridad jurídica y confianza para incentivar la inversión privada en nuestro país y una verdadera recuperación económica podremos hablar de mejora, solo posible en democracia. Solo posible con elecciones libres y justas». MÁS INFORMACIÓN noticia No Maduro arremete contra Guaidó por no haber logrado ni un dólar con el acuerdo del diálogo noticia No Jesús M. Casal: «Si Maduro adelanta las elecciones, la oposición estará preparada» Yoly Fernández ayuda a su madre, una maestra jubilada con una pensión de 9 dólares al mes y solo le alcanza para comprar un pollo y dos paquetes de harina de maíz. Su familia, de cuatro miembros, pasan hambre, son felices cuando comen dos veces al día y forman parte del 82% de la población que sufre pobreza generalizada y el 54% pobreza extrema. La encuesta Encovi de la Universidad Católica Andrés Bello del 2022 señala que, aunque ha disminuido el nivel de pobreza de 94% a 82%, también ha aumentado la desigualdad social en el país.

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Author: Pablo Perez