COMPONENTE Directo Opta/Scribblelive directo 3020720 A casi las tres de la madrugada los campeones del mundo llegaron al aeropuerto de Ezeiza, en un vuelo que acabó tardando más de lo esperado con una parada en Italia a medio camino. El primero en bajar fue un Leo Messi exultante de felicidad con la Copa en la mano escoltado de otra de las figuras estrella, el entrenador de la selección Scaloni. Tras ellos, el resto del equipo con expresiones de cansancio pero sobre todo de alegría. Las calles de Buenos Aires están inundadas por cientos de miles de argentinos que viven una de las mayores alegrías de sus vidas tras ver como su país lograba su tercera Copa del Mundo. En un día oficial de fiesta tras la gesta de Messi, el pueblo argentino llora de gozo.