La UE acuerda imponer la tasa a las importaciones de productos contaminantes

La Unión Europea ha alcanzado un acuerdo para imponer un impuesto al carbono sobre las importaciones de productos considerados contaminantes, una fórmula pionera en el mundo que pretende apoyar a las industrias europeas que cumplen con los objetivos de reducción de emisiones de CO2. El acuerdo fue alcanzado durante la madrugada del lunes al martes, pendiente de la ratificación automática si ningún gobierno se opone en el último momento y afectará principalmente a las importaciones de hierro, acero, cemento, fertilizantes, aluminio y electricidad que estén producidas con tecnologías contaminantes. El acuerdo implica que los importadores de esos productos deberán comprar previamente certificados para cubrir las emisiones realizadas durante su elaboración. El esquema está diseñado para que las empresas extracomunitarias tengan las mismas condiciones que sus competidoras europeas, que ya están obligadas a comprar permisos del mercado de carbono de la UE cuando contaminan. El eurodiputado socialista holandés Mohammed Chahim, el principal negociador de la ley en el Parlamento, declaró que el acuerdo representa «uno de los pocos mecanismos que tenemos para alentar a nuestros socios comerciales a descarbonizar su industria manufacturera». El acuerdo final incluye en su área de aplicación al hidrógeno importado , que no estaba en la propuesta original de la UE pero que el Parlamento ha logrado incluir. La nueva norma se aplicará a partir del 1 de octubre de 2023, después de un período de transición en el que los importadores de estos sectores deberán declarar las características energéticas de sus productos, aunque aún no estén obligados a pagar esta tasa. Noticia Relacionada estandar No El embargo europeo al petróleo ruso provoca un atasco en el Bósforo Mikel Ayestaran El motivo es la exigencia de Turquía del seguro a las embarcaciones porque la mayor parte de compañías internacionales han dejado de dar cobertura a los rusos Actualmente, la UE concede permisos de CO2 gratuitos a la industria europea para protegerlos de la competencia extranjera, pero planea eliminarlos gradualmente cuando empiece a aplicarse esta tasa, para cumplir así con las reglas de la Organización Mundial del Comercio. Del mismo modo, los países que impongan a su industria reglas medioambientales equivalentes a las europeas, estarían exentos de pagar esta tasa. En abril pasado, China, India, Brasil y Sudáfrica «expresaron una grave preocupación» conjuntamente por lo que consideran «barreras comerciales discriminatorias y contrarias a los principios de equidad» que en lenguaje político de la ONU significa que son los países más desarrollados los que deben asumir una responsabilidad mayor, porque se asume que históricamente han contaminado más.

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Author: Pablo Perez