El Ministerio de Educación Superior afgano , dirigido por los talibanes, ha publicado este martes que a las estudiantes no se les permitirá el acceso a las universidades del país hasta nuevo aviso. Una carta, publicada por un portavoz del Ministerio de Educación Superior, obliga a las universidades públicas y privadas afganas a suspender el acceso a las estudiantes de inmediato, de acuerdo con una decisión del gabinete. Los gobiernos extranjeros, incluido Estados Unidos, han dicho que se necesita un cambio en las políticas sobre la educación de las mujeres antes de que pueda considerar reconocer formalmente a la administración dirigida por los talibanes , que también está sujeta a fuertes sanciones. Noticia Relacionada reportaje Si Vuelve la ley del látigo y de las piedras con la sharía más brutal en Afganistán Carlota Pérez Martínez Los talibanes incumplen sus promesas y declaran obligatoria la aplicación de la norma islámica con todo su rigor Cuando los talibanes estuvieron a cargo del país asiático entre 1996 y 2001, prohibieron que las mujeres y las niñas asistieran a la escuela. Después de que la invasión liderada por Estados Unidos derrocara el gobierno talibán a finales de 2001, las estudiantes comenzaron a asistir a escuelas y universidades. Las mujeres pudieron estudiar carreras en negocios y gobierno, y en profesiones como medicina y derecho. Según un informe de la UNESCO, en 2018 el porcentaje de alfabetización entre las mujeres alcanzaba ya el 30%. Hasta ahora, los talibanes habían prohibido el acceso a la enseñanza a las adolescentes, solo permitiendo el acceso a las escuelas a las niñas y a las mujeres pero solo para estudiar medicina, enfermería, estudios islámicos o magisterio. «La mentalidad de los talibanes va en contra de las mujeres y las niñas. No quieren que estudiemos, que recibamos educación. Su objetivo es únicamente mantener a las mujeres alejadas de la sociedad», dice desde Kabul Mahjuba, una activista para los derechos humanos de las mujeres. La llegada de los talibanes a Afganistán, tras la retirada estadounidenses en agosto de 2021, significó un duro golpe para la comunidad femenina. Los códigos de vestimenta para las mujeres es muy estricto, teniendo que llevar siempre burka, la prenda que más oculta el cuerpo de la mujer, o el chador, cubriéndose todo el cuerpo menos el rostro. El pasado mes de noviembre, los fundamentalistas talibanes anunciaron la vuelta de la sharia, la norma islámica, con todo su rigor. Con ella, también han vuelto las lapidaciones públicas y flagelaciones.