Luces en el horizonte

Este año publiqué y divulgué mi libro, La economía atrapada. Gestores de poder y Estado encadenado. La presentación del libro en diversos foros y en distintos departamentos me dio la oportunidad de interactuar con muchas personas, generalmente lejanas al mundo político.  Fue positivo, porque me permitió percibir sentimientos o tendencias que, sin dejar de compartir un malestar por la situación y perspectivas políticas de Guatemala, lo trascendían y comunicaban optimismo en otros ámbitos.

Al alejarse del mundo político y acercarse al mundo de la lectura, lo primero que se aprecia son las numerosas y entusiastas iniciativas por llegar a públicos nuevos con ofertas novedosas no solo de libros sino de manifestaciones del arte en general.  El fin de la pandemia parece haber provocado una fuerte reactivación de inquietudes.  Lo ilustran las nuevas librerías como De Museo, Catafixia y La Teca en el centro de Guatemala, o la consolidación y ampliación de las librerías Santiaguito y Caos en Quetzaltenango, así como la celebración de las tradicionales ferias internacionales del libro no solo en la capital y Quetzaltenango, sino también de una nueva en Mazatenango, con un amplio apoyo de empresarios locales.  

No pretendo hacer un recuento de la reactivación de la cultura, pero hay indicios de que es importante.  Es evidente el nuevo espíritu de colectivos de jóvenes, experimentales, en todo el país.  Regina José Galindo está entre las artistas que ha ampliado el arte a espacios públicos, en los cuales ha denunciado desde violaciones grupales hasta el desvío de ríos. Sumémosle la agenda variada y cuestionadora del Centro Cultural de España, las actividades retomadas como parte del festival de la Fundación Paiz y de la escuela de arte de la Municipalidad, de la Universidad Popular, del Centro Miguel Ángel Asturias, de la Alianza Francesa y en diversos departamentos.  Somos testigos del despliegue exitoso del cine y de la música, con actrices e intérpretes de renombre internacional, como María Mercedes Coroy y Sara Curruchich. Literatura tremendamente diversa ha involucrado desde el cuestionamiento de la CICIG hasta la historia del secuestro del Dr. Juan José Hurtado. El esfuerzo editorial de Raúl Figueroa ha sido objeto de reconocimientos internacionales, y recientemente se celebró el 24 aniversario de Sophos, convertida en la mejor librería de Centroamérica.

Destaco lo anterior porque el arte muchas veces se adelanta a lo que son los análisis más fríos de la realidad.  La sensibilidad artística trasciende el malestar político, evidente en el creciente número de exiliados, amenazas y censura feroz.  El malestar también se extiende a la economía del hogar, a pesar de lo que digan los portavoces de poderosos y conocidos consorcios familiares. Pero la actividad cultural que presenciamos es una corriente subterránea indetenible. Es fuente de inspiración y de optimismo. Es una luz que alumbra el futuro.

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Author: Maria Suarez