Luego de finalizar las campañas sureñas, Simón Bolívar manifestaba a viva voz su deseo de regresar a la patria ante la llegada de noticias del descontento que reinaba en Venezuela a causa de la inestabilidad política «generada por las ideas antipatrióticas del general Páez», según escribe el historiador Lino Iribarren Celis.