Dirigiéndose a la comunidad francesa en los EE. UU., el presidente de la República Francesa Emmanuel Macron ha lanzado una severa advertencia, aludiendo a los proyectos comerciales norteamericanos: «Occidente corre el riesgo de división y fragmentación». Desde el «púlpito» de la embajada gala en Washington, Macron se ha hecho eco de las profundas reservas, nacionales y europeas ante el proyecto IRA (Inflaction Reduction Act), que se dispone a inyectar 430.000 millones de euros de ayudas a las industrias norteamericanas, con muchas medidas proteccionistas contra las industrias europeas. El presidente francés agregó: «Europa y Francia corren el riesgo de convertirse en una variable de ajuste entre la rivalidad comercial que enfrenta a los EE. UU. y China, las dos primeras potencias mundiales». Con una claridad meridiana, Macron expuso ante la elite francesa afincada en la capital norteamericana el punto de vista francés, compartido por la gran mayoría de los miembros de la UE: «He expuesto con mucha franqueza a nuestros amigos americanos lo que ha ocurrido y puede ocurrir, ante sujetos íntimamente ligados como la crisis energética, la guerra de Ucrania y la Inflation Reduction Act (IRA)… esos proyectos de reformas masivas y sociales, destinadas a favorecer a las empresas americanas, corren el riesgo de dividir y fragmentar Occidente». Noticia Relacionada estandar Si Macron sella con Kamala Harris un pacto de cooperación espacial entre EE.UU. y Francia Juan Pedro Quiñonero Desde la óptica francesa, el nuevo acuerdo también debe tener importantes repercusiones de tipo industrial, tecnológico y comercial La palabra «fragmentación» utilizada por Macron es la versión suave de la «guerra comercial» temida entre los EE. UU. y Europa. Olivier Blanchard, economista francés que hizo toda su carrera en el Fondo Monetario Internacional (FMI), resumió días pasados el problema de fondo en estos términos: «Todos tememos el riesgo de recesión. Los EE. UU. y Europa pueden enfrentarse en cuestiones estratégicas, comerciales. El riesgo de guerra comercial es bien real». Cruda guerra comercial En Washington, Macron ha «traducido» al lenguaje diplomático la terminología muy cruda de la guerra comercial: el riesgo de «fragmentación» de Occidente agravaría las divisiones veladas que ya oponen a Washington y las capitales europeas, en orden disperso. Desde hace años, Macron defiende una estrategia de «soberanía europea», continental, en cuestiones energéticas, comerciales, industriales y militares. Alemania se ha opuesto de manera frontal a esa ambición francesa en ese terreno. Pero la Inflation Reduction Act (IRA) abre otro abanico de intereses enfrentados. MÁS INFORMACIÓN noticia No Macron viaja a Washington para restaurar la confianza con EE.UU. noticia Si China y Estados Unidos rebajan la hostilidad y apuestan por el diálogo Oficialmente, las fuentes diplomáticas francesas dicen «esperar» que Biden y su gobierno «tengan en cuenta» y «escuchen» las advertencias macronianas, a la espera de una respuesta incierta, cuando los intereses nacionales de los EE. UU. tienen una palmaria incidencia en los gigantescos cambios que están sufriendo la geografía económica mundial.