Mi año 2022

Cada fin de año los visito en estas páginas para saludarlos y contarles mis aventuras. Este año ha sido un poco mejor que el anterior, porque se reanudaron las clases, pude salir más de casa y qué bien que no ya es obligatorio el uso de la mascarilla, pues me resultaba muy incómoda.

Pero también este año ha sido un poco peor, porque están persiguiendo a gente buena. Unos están obligados a salir de Guatemala y a otros los meten en la cárcel injustamente. Uno de ellos es Chepe, el líder de elPeriódico y amigo de mi papá.

Parece que el gobierno y sus amigos vienen de la escuela Cobra Kai, y se salen con la suya haciendo trampa; mientras que las personas buenas, formadas bajo los principios del señor Miyagi, usan su conocimiento para ayudar a otros, cuidan la justicia y aprenden a mantener el equilibrio interno. Sufren mucho, pero al final ganan. Solo espero que ganen pronto y sus familias sonrían y estén felices a su lado. 

Me gusta decir que “el tiempo vuela”, y les cuento mis eventos importantes de este año. Cumplí 18 años, tramité mi DPI, me gradué del colegio -aunque me quedan unos años de bachillerato- y hasta pronuncié un discurso que yo mismo escribí. 

Les cuento otra gran noticia: tengo un pequeño trabajo y gano un dinerito para comprar lienzos, pues me gusta mucho pintar con óleo. Para estas navidades he preparado cuadros con los motivos favoritos de mis papás, hermanos, primas y primos, tías y tíos, y para el abuelo, que ya está enfermo y visitaré en estas fiestas de fin de año. 

Ah! Algo muy importante. Este año conocí a Ale, una chica Down, como yo. Ella tiene 19 años y es muy inteligente. Habla y escribe mejor que yo. Somos grandes amigos. También conocí a Inés y a Camila, que tienen unos 16 años. Formamos una comunidad. Venimos de diferentes colegios, pero tenemos una maestra en común, Adelita, que es muy buena persona, nos quiere mucho y nos enseña tanto.

En estas semanas de vacaciones escolares hicimos muchas actividades divertidas. Trabajamos en lectura y escritura -como siempre-, preparamos arte navideño, cocinamos y bailamos. A propósito de baile, Ale participó hace unas semanas en un show a teatro lleno. La filmé y todo el tiempo gritaba: “¡Bravo Ale, bravo Ale, así se baila°” y cuando terminó el acto ella llegó conmigo y me abrazó. Estábamos felices por su éxito.

La maestra Adelita también nos ha llevado al IRTRA de la Petapa, donde me subí a todos los juegos, incluso a los más rápidos y furiosos. Los disfruto mucho. Lamento en este fin de año es que mi gran amigo Guillermo ya no estará más en el colegio. Se graduó de bachiller. Coincidíamos en los cursos especiales y los viernes lo invitaba a almorzar pollitos, papas fritas y Pepsi. Yo le decía a la camarera: Señorita, otra ronda de papas, por favor. Pagaba las cuentas con lo que gano en mi trabajo. 

En una próxima les contaré mis planes para el 2023. Mientras, les dejo todo mi cariño, deseándoles una muy Feliz Navidad.  

En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan la visión de elPeriódico de Guatemala o la de su línea editorial.

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Author: Maria Suarez