AME2942. CARACAS (VENEZUELA), 20/04/2019.- Fotografía del 15 de abril donde se observan camillas vacías del hospital Universitario, en Caracas (Venezuela). Cada vez que falla la electricidad, los venezolanos saben que han perdido mucho más que la luz en las bombillas, pues también se apagan los servicios de telefonía, la conexión a internet, el bombeo de agua potable y otro cúmulo de aspectos que cuando funcionan hacen la vida más fácil. Las fallas que presenta el sistema de salud, como la escasez de medicamentos, se acentúan con los apagones, que hacen cesar las consultas médicas o cirugías electivas y afectan a áreas críticas como los quirófanos, salas de emergencia o de atención a pacientes crónicos. EFE/Miguel Gutiérrez