Sam Bankman-Fried, imputado en EE.UU. por fraude a inversores y clientes de FTX

El descenso a los infiernos del ‘joven prodigio’ de las criptofinanzas vivió este martes un nuevo episodio: Sam Bankman-Fried, fundador de la plataforma de intermediación con criptomonedas FTX, fue imputado por las autoridades de EE.UU. por defraudar a sus inversores y clientes. Tanto la fiscalía federal como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, en sus siglas en inglés) han impuesto cargos por fraude contra Bankman-Fried, de 30 años, un día después de que el emprendedor y ya exmultimillonario fuera detenido en Bahamas . La detención e imputación ocurren semanas después del desplome de FTX, un gigante de las criptomonedas que trató de posicionarse como una plataforma eficiente, segura y rentable en medio de las turbulencias y de la incertidumbre que afectan a este mercado. La fiscalía presentó ocho cargos penales contra Bank-Friedman, relacionados con fraude a clientes y prestamistas, conspiración para defraudar al estado y violación de la normativa electoral (en las últimas elecciones, el empresario se desmarcó como uno de los grandes donantes a campañas electorales). Los cargos civiles de la SEC también son de fraude, por engañar a inversores que metieron casi 2.000 millones de dólares en FTX y a clientes de la plataforma. El regulador estadounidense acusa a Bankman-Fried de «orquestar una trama para defraudar a inversores». En su escrito, asegura que FTX operaba con un «manto de legitimidad», alardeaba de los controles internos de la compañía, de una patente para evitar riesgos y de respetar los principios de protección a los inversores. «Ese manto no solo era fino, era fraudulento», critica el regulador. Bankman-Friedman desvió además fondos inyectados por clientes a Alameda Research, su firma de inversión, que utilizó como su «hucha personal». Con los fondos de Alameda «compró apartamentos de lujo, financió campañas electorales e hizo inversiones privadas, entre otros usos», detalla el escrito. «Nada de esto se reveló a los inversores de FTX o a los clientes de la plataforma». Alameda está en el centro del desplome de FTX. La web CoinDesk ofreció la revelación explosiva de que buena parte de los fondos de la firma de inversión estaban en FTT, un ‘token’ o título digital intercambiable propio de FTX. Eso propició la venta por parte de Binance , otra plataforma de criptomonedas, de todas sus posiciones en FTT. La sacudida demostró la realidad de FTX, que tenía la fortaleza financiera de un castillo de naipes , pese a sus esfuerzos por dar una imagen institucional de fortaleza y seriedad. Durante meses, realizó campañas de publicidad con estrellas del deporte -como Tom Brady o Steph Curry-, esponsorizó estadios y llenó la televisión de anuncios. Eso no sirvió de nada cuando el pánico se instaló entre los inversores y clientes, que huyeron y provocaron la bancarrota de la plataforma, con muchos de ellos sin posibilidad, de momento, de recuperar su dinero. Bankman-Fried se vio forzado a dimitir de todas sus responsabilidades y la gestión de la bancarrota de FTX cayó en manos de John Jay Ray III , un abogado especializado en estos casos, que ya supervisó la liquidación de Enron después del escándalo de la firma energética en 2001. Noticia Relacionada estandar No El fundador de una empresa de criptomonedas valorada en 3.000 millones de euros muere «inesperadamente» a los 30 años S. M. El exempleado de Morgan Stanley y Goldman Sachs había llegado a la lista ‘Forbes 30 Under 30’ «Nunca en mi carrera he visto tal falta completa en los controles corporativos en todos los niveles de una organización, desde la ausencia de documentos financieros al completo fracaso de cualquier control interno o gobernanza», dijo ayer Ray en una comparecencia en el Congreso. El Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes había organizado una sesión para revisar lo ocurrido en FTX, que coincidió con la detención y la imposición de cargos a Bankman-Friedman. Ray aseguró que buena parte de los fondos inyectados por inversores o clientes pueden estar «perdidos, malversados o no localizables en este momento».

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Author: Pablo Perez