Los nicaragüenses Daniel Salazar, de 42 años, y su hijo Luis Alexander Calero, de 20, forman parte de un nutrido grupo de personas que llegó a Juárez el domingo después de atravesar México. Dijeron que fueron secuestrados durante días, hasta que fueron liberados y se dirigieron a la frontera en una caravana de autobuses.Credit…Paul Ratje para The New York Times