De cara al nuevo año
“Como soñar no cuesta, podemos soñar que en el año nuevo habrá concordia, tolerancia y el interés general incluyente prevalecerá sobre el interés sectorial excluyente, en un ambiente de armonía, prosperidad, bienestar, solidaridad, libertad, respeto a la vida y a la propiedad.
Podemos imaginarnos que cada uno de los servidores públicos tendrá presente que su salario depende del amable, oportuno y efectivo servicio que le brinde a la persona que llega ante una ventanilla o a una mesa para hacer un trámite, para recibir un servicio o para ser atendido en un hospital, o para hacer una denuncia ante la PNC o ante el MP, o simplemente para pagar los impuestos, de donde proviene su remuneración.
Soñar que el régimen impositivo guatemalteco es aplicable a todos sin excepción ni privilegio alguno, sencillo de calcular, fácil de pagar, barato de fiscalizar y que nadie esté interesado en evadir.
Imaginar que el presupuesto nacional se financia con ingresos ordinarios (no con más deuda) y cubre seguridad, justicia, educación, salud e infraestructura social básica.
Visualizar que el Banguat es independiente, controla la inflación y que el precio del dinero favorece el crédito productivo generador de empleo.
Soñar que la banca es más eficiente y opera con márgenes internacionales, está suficientemente capitalizada y brinda crédito a los mejores proyectos productivos.
Imaginar que la economía está integrada con el exterior, hay inversión guatemalteca y foránea, el mercado local e internacional se expande para nuestra diversificada y competitiva oferta productiva, se crea empleo para todos los jóvenes que se incorporan a la población económicamente activa.
Soñar que los sectores, político, social, académico y privado acuerdan un plan nacional de desarrollo integral, con una visión compartida y promueven cambios para facilitar la transformación política, económica, cultural y social.
Soñar que las instituciones funcionan correctamente; que hay justicia pronta y cumplida; que los contratos se respetan; que la palabra empeñada entre las personas vuelve a tener valor; que el deporte es un sano entretenimiento; que el gobierno central y el gobierno municipal se respetan y apoyan mutuamente; que el seguro social cubre a todos los trabajadores; que los guatemaltecos y guatemaltecas nos sentimos orgullosos de nuestro pasado, de nuestro presente y que creemos firmemente en un futuro de prosperidad, bienestar y progreso. Bueno, como soñar no cuesta, vale la pena seguir soñando. Feliz Año Nuevo.”
(Lo que acaban de leer, lo escribí para el Periódico el martes 25 de diciembre de 2007; me da mucha pena compartirles que, desde esa fecha hasta ahora, la situación virtualmente no ha cambiado. Quince años más tarde, hoy martes 27 de diciembre de 2022, todo lo descrito por su servidor en aquella oportunidad, sigue teniendo plena y absoluta vigencia. Lo que era correcto entonces, sigue siendo lo correcto ahora).
En la sección de Opinión se publican columnas como contribución al debate público, las cuales son responsabilidad exclus iva de su autor y no representan la vi s ión de elPeriódico o la de su línea editorial.

José Alejandro Arévalo Alburez
Profesional de las ciencias económicas, con especialidad en banca, política pública, administración y finanzas. Profesor universitario, consultor independiente. Gerente del Banco de Guatemala, Superintendente de Bancos, Ministro de Finanzas, Presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gerente del Banco Agromercantil (BAM), Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Vicerrector de la Universidad Rafael Landívar (URL), Rector de la Universidad InterNaciones (UNI).