Han sido veinte semanas como número 1, desde que consiguiera su primer Grand Slam, el US Open de 2022. Una estancia de peso para una primera vez. Porque habrá muchas más para Carlos Alcaraz (19 años), que el lunes verá ocupado su puesto por Stefanos Tsitsipas o Novak Djokovic , enfrentados griego y serbio este domingo por el título del Abierto de Australia y por el trono de la ATP. Alcaraz, que sufre estos días por tener que ver el torneo de Melbourne por la tele, ya tiene listo el cuerpo para volver a competir. La lesión por la que tuvo que renunciar al primer Grand Slam del año -un desgarro en el músculo semimembranoso de la pierna derecha- está superada, y ya lleva unos días entrenándose con ganas en la Academia, con la vista puesta en el ATP 250 de Argentina que comienza el 11 de febrero. Será su regreso después de un fin de año y un comienzo del siguiente accidentado, ausente de la Copa de Maestros, y del Grand Slam australiano, por lo que la motivación es doble. O triple. Porque es este el curso, además, el de la consolidación, en el que tendrá que afrontar ser uno de los máximos favoritos en todos los torneos que participe, y la presión de intentar defender los que ganó en 2022. Y volver a pelear por un número 1 que (9.30 horas, Eurosport) mañana se debatirán Djokovic y Tsitsipas. Encendido el serbio después de tres partidos sublimes en los que apenas ha tenido oposición (Alex de Miñaur, 6-2, 6-1 y 6-2; Andrey Rublev, 6-1, 6-2 y 6-4, y Tommy Paul , 7-5, 6-1 y 6-2). En la semifinal sufrió un bajón al final del primer set, -21 errores no forzados- que permitieron al estadounidense pasar el 1-5 al 5-5. Sin embargo, el serbio está más hambriento que nunca y se enderezó de inmediato para controlar el primer set al resto y apabullar en los otros dos. Juega su final de Grand Slam número 33, empatado con Serena Williams y a solo una de la líder Chris Evert, en busca de su décima corona en Melbourne, que significaría su gran título número 22, para alcanzar a Rafa Nadal en la atalaya de los más grandes. «En este momento de mi carrera, cada torneo es una oportunidad de oro para intentar levantar otro trofeo. No sé cuántas más oportunidades tendré en el futuro. Los Grand Slam y el número 1 son las dos cimas del tenis profesional y siempre han sido retos para mí. Quiero seguir haciendo historia en este deporte». También Tsitsipas quiere hacer historia: su primer Grand Slam, coronarse por fin en Australia donde había perdido en semifinales en las tres ediciones en las que llegó y un número 1 que le saca la sonrisa. «Me gusta ese número», comentó tras batir a Karen Khachanov (7-6 (2), 6-4, 6-7 (6) y 6-3). Y la revancha ante el serbio, que le remontó dos sets en su única gran final: Roland Garros 2021.