Ana Belén Montes, la espía del régimen cubano más dañina para EE.UU.

Tras más de 20 años encarcelada, hace unos días fue puesta en libertad condicional Ana Belén Montes, espía del régimen cubano, considerada una de las más perjudiciales en la historia de los EE.UU. Montes tiene hoy 65 años y es descendiente de asturianos que emigraron a Puerto Rico, país en el que se ha establecido al ser liberada. Mediante un comunicado oficial declaró: «Estoy más que contenta de tocar suelo puertorriqueño de nuevo. Tras dos décadas bastante agotadoras y ante la necesidad de volver a ganarme la vida, quisiera dedicarme a una existencia tranquila y privada. Por lo tanto, no participaré en actividades mediáticas«. La principal analista cubana de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de los Estados Unidos en la década de los noventa dijo además: «Animo a los que desean enfocarse en mí a que se enfoquen en temas importantes, como los que enfrenta Puerto Rico y el embargo económico de Estados Unidos hacia Cuba«. Montes fue arrestada el 21 de septiembre de 2001 acusada de espionaje a favor del régimen de Cuba. Un año más tarde, se declaró culpable y fue condenada a 25 años de cárcel y cinco de libertad condicional. Con 27 años, en 1984, Montes ocupaba un puesto administrativo en el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Desde entonces, se manifestaba muy crítica con las políticas estadounidenses hacia Centroamérica. En 1985 pasó a trabajar en la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), en donde fue la principal analista de Cuba. Para entonces, ya trabajaba para el Gobierno cubano. Durante 17 años causó a los Estados Unidos un daño «increíblemente extenso» , según declaró el exagente del FBI y uno de sus captores, Peter Lapp. Entre las acusaciones en su contra se hallaba el haber revelado la identidad de unos 450 agentes estadounidenses, poniendo en peligro sus vidas, y filtrar información militar de EE.UU. Fue también parte de la Red Avispa , el mayor grupo de espías cubanos que operaron en territorio estadounidense y que fueran acusados de contribuir con el régimen de La Habana para el derribo, en 1996, de las avionetas norteamericanas de Hermanos al Rescate, una organización que se dedicaba a localizar a balseros cubanos para socorrerlos. En el ataque murieron cuatro pilotos voluntarios. Un esfuerzo inútil Lapp afirmó que Montes reveló información sensible sobre un programa secreto de la gubernamental Oficina Nacional de Reconocimiento de Estados Unidos basado en el uso de satélites y que estaba relacionado con la invasión a Afganistán, la cual «fue la más dañina que dio, y es solo la punta del iceberg». El exagente del FBI reconoció que el aparato de inteligencia cubano es muy bueno «reclutando individuos como Montes; afines, compasivos, que no lo hacen por dinero «. Y apuntó: »No estás realmente ayudando a la gente de Cuba si ayudas a su Gobierno. Estás colaborando con un régimen corrupto, asesino, opresivo y autoritario«. El senador republicano Marco Rubio, quien recordó que Ana Montes «no era una informante inofensiva», opinó que su traición «n o logró nada para el pueblo cubano «. »Al contrario, al ayudar al régimen criminal de Castro fortaleció a su peor enemigo«.

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Author: Pablo Perez