Vargas Llosa, en su texto “La civilización del espectáculo” afirma casi como un reclamo, que la educación liberal no ha garantizado el progreso, la paz, la libertad ni la igualdad de oportunidades en las democracias modernas, lo que representa un fracaso de magnitudes gigantescas que tiene sin duda unas consecuencias globales que nos incriminan a todos, quizá eso explique la falta de interés de la cultura de masas por temas sensibles como la guerra, el hambre y a nivel más abstracto la libertad y la democracia.