En un país al que han llevado a crisis económica, política y social con 43.1% de pobreza creciente, a 9 meses de las elecciones generales 2023, con evaluación de mala gestión del 69,3%, con una imagen negativa de más del 70%, con la vicepresidente condenada a 6 años de cárcel por corrupción y sin ningún resultado que ofrecer, el presidente Alberto Fernández subordina a Argentina al crimen organizado trasnacional invitando como a jefes de Estado a los dictadores de los narcoestados de Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.