El socialismo del siglo 21 o castrochavismo ha logrado expandir el modelo de la dictadura de Cuba a Venezuela, Bolivia y Nicaragua, con usurpación indefinida del poder e impunidad, suplantando el “estado de derecho” por el “derecho de la opresión”. Sin embargo, con gobiernos denominados de izquierda no ha podido implantar dictaduras y se mantiene la democracia en la mayoría de los países. La diferencia está en la conducta de las oposiciones políticas, que en el caso de las dictaduras son parte de su creación y permanencia, y que en democracia impiden la imposición dictatorial.