Circunstancias económicas en 2023

Todo pasó sin que pasara nada.

José Alejandro Arévalo Alburez

Tuit

El viernes pasado fui entrevistado, junto al doctor Hugo Maúl, por el periodista Felipe Valenzuela de Emisoras Unidas sobre las perspectivas económicas en 2023. Las preguntas derivaron más sobre el impacto del año electoral en la economía nacional.

En los años de elecciones los gobiernos de turno se esfuerzan por efectuar un mayor gasto público, con la esperanza de revertir su reputación por una mala administración durante los tres años previos, pretendiendo que el pueblo lo olvide y salen a pedir el voto para mantenerse en el poder, pero ninguno lo ha logrado en el gobierno central.

En una economía que el 2021 creció al 8 por ciento (año del rebote después de la Pandemia), el año pasado en 4 por ciento y que para el 2023 se estima incrementará entre 2.5 y 4.5 por ciento, volviendo al nivel de crecimiento anual promedio del PIB de alrededor del 3.5 por ciento. Según el Banco de Guatemala, este año las 17 actividades económicas aumentarán moderadamente, teniendo más peso, en su orden: comercio, industria, agricultura, actividades inmobiliarias y construcción. 

Lo más preocupante por su impacto en la población es el nivel de la inflación que casi llegó a dos dígitos en 2022 (que obligó a subir 7 por ciento el salario mínimo), pero que se estima baje al 5 por ciento este año. 

Las remesas se han convertido en la columna vertebral de la estabilidad económica y cambiaria, que superaron los US$18 millardos, que permiten que el país pueda cubrir importaciones (compras al exterior) por casi US$31 millardos, cuando apenas exportamos (ventas) por US$15 millardos. 

A pesar de que el Fondo Monetario Internacional señala que las economías de Estados Unidos de América, Unión Europea y China se están desacelerando simultáneamente, anticipando que un tercio de la economía mundial estará en recesión, las remesas, las exportaciones y las reservas monetarias internacionales acumuladas seguirán apuntalando la inercia positiva de la economía guatemalteca. El crecimiento económico mundial bajará al 2.7 por ciento, mientras el aumento en las tasas de interés tendrá un impacto en el crédito, así como en el servicio del endeudamiento tanto público como privado. 

El gobierno central dispone de un presupuesto de Q115.5 millardos, con un déficit fiscal estimado del 2.5 por ciento, que implicará más endeudamiento público. Persisten los riesgos del COVID, las cadenas globales de suministros y el eventual agravamiento de la guerra en Ucrania, pero en Guatemala la incertidumbre política electoral será la que pudiera afectar las decisiones de inversión, que dependerá, en parte, de la independencia del TSE, el MP y la Contraloría General de Cuentas. 

Esperamos, como dijo en su momento el presidente Juan José Arévalo (QEPD), que este año electoral tengamos “unas alegres elecciones” y que, al final, podamos decir que “todo pasó sin que pasara nada”. Aprovecho para desearle un feliz y venturoso 2023.







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José Alejandro Arévalo Alburez

Profesional de las ciencias económicas, con especialidad en banca, política pública, administración y finanzas. Profesor universitario, consultor independiente. Gerente del Banco de Guatemala, Superintendente de Bancos, Ministro de Finanzas, Presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Gerente del Banco Agromercantil (BAM), Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Vicerrector de la Universidad Rafael Landívar (URL), Rector de la Universidad InterNaciones (UNI).

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Author: Maria Suarez