¿Cómo se fraguó el fraude electoral en la Usac? (Parte IV)

Por lo que, en defensa del orden legal universitario y su autonomía, sus representantes están obligados a usar todos los recursos legales, como impone su normativa.

Eduardo Antonio Velásquez Carrera

Tuit

En nuestra columna anterior, concluimos que no es cierto que el Consejo Superior Universitario –CSU- actuó en obediencia al amparo provisional decretado. Hizo la elección del Rector, sin estar basado, ni en las leyes universitarias ni en una orden judicial. Desobedeció abiertamente el artículo 19 de la Ley orgánica de la USAC que manda hacer la convocatoria con 2 meses de antelación y por lo mismo desobedeció al amparo provisional decretado. Además, era imperativo que el CSU apelara el amparo provisional decretado, lo cual no hizo. Posibilidad que la ley específica pone al alcance de las partes. Por lo que, en defensa del orden legal universitario y su autonomía, sus representantes están obligados a usar todos los recursos legales, como impone su normativa. Una segunda falta de legalidad, tiene que ver con los hechos violentos acaecidos en torno a esa elección en el Parque de la Industria zona 9, de esta ciudad.  De ellos se desprenden otras causas de nulidad del proceso. Como es de conocimiento públicos, hubo fuerte presencia de fuerzas policíacas de diversa naturaleza en las    afueras de ese parque -en donde se realizó la elección- con numerosas auto patrullas y vehículos policíacos, incluso de la división de antipandillas y, lo que es de gravedad especial, de un número indeterminado de personas que era evidente que no pertenecían a esas fuerzas oficiales, se cubrían el rostro con pasamontañas, portaban aparatos de comunicación y no tenían distintivos que los identificaran ni uniforme, quienes ingresaron al parque y se paseaban intimidantes en él y ante sus puertas. Y de los cuales, hasta la misma Policía Nacional Civil marcó distancia, no solo físicamente sino en un comunicado oficial posterior. Hasta el día de hoy, los responsables de la Cámara de Industria de Guatemala, no se han pronunciado sobre este extremo. Por otra parte, hay que señalar que acatando la convocatoria que se hizo, que en forma general señalaba al parque como lugar de la elección, sin indicar el número de la puerta de ingreso, los electores acreditados se presentaron al lugar el día indicado entre las 9:00 y las 10:00 horas, y algunos antes. Según se conoció públicamente, en las puertas de ingreso al Parque no era posible entrar, pues agentes de policía impedían el paso, en mayor número en la puerta número 4, que es la cercana al salón en donde se hizo la votación, por lo que a ella acudieron los electores, pero no pudieron entrar. Con posterioridad, se supo que solo pudieron ingresar al salón en donde se realizó la elección los electores de las planillas Innova de Mazariegos y algunos de la Facultad de Ciencias Económicas y de los colegios de ese gremio respectivos, que fueron instruidos de usar la puerta número uno, en donde si se les permitió ingresar. La mejor y mayor evidencia de la selectividad del ingreso de los electores, es que el candidato a rector, Walter Ramiro Mazariegos Biolis, obtuvo 72 votos a su favor y ese número coincide exactamente con el de los electores o miembros del Cuerpo Electoral Universitario que ingresaron y participaron en la elección final, lo cual prueba que ningún otro, perteneciente a alguna planilla opositora pudo ingresar al salón en donde fue el evento, pese a estar convocados expresamente. Los ausentes son 64 integrantes de ese órgano, que no ingresaron a votar. También es hecho notorio, público e innegable que los agentes de la Policía Nacional Civil y su Pelotón Antimotines, ante la acumulación de personas, entre ellas electores, agredieron en forma general, golpeando con batón a los presentes frente a la puerta 4 del Parque de la Industria, antes de la elección, y les lanzaron gases lacrimógenos y de gas pimienta. Medidas de fuerza, intimidatorias y agresivas, del todo desproporcionadas frente a personas desarmadas, incluso de la tercera edad.

Continuará…

 







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Eduardo Antonio Velásquez Carrera

Economista y profesor de Teoría Económica. Especializado en Economía Urbana y Regional. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Catedrático titular en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Universidad San Carlos.

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Author: Maria Suarez