Novak Djokovic levanta por décima vez la corona en Australia, donde cierra el círculo después de que el año pasado tuviera que salir del país que mejor lo acoge por la puerta de atrás, deportado por las irregularidades al intentar entrar por los problemas con la vacuna contra el coronavirus. Se levanta Djokovic y lo hace con superioridad, imperial en su puesta de largo en la Rod Laver Arena ante Stefanos Tsitsipas. Además del trofeo, el serbio también se lleva el número 1 del mundo, su título de Grand Slam número 22 con el que atrapa a Rafa Nadal y reactiva la carrera por los grandes, un buen botín de confianza para el resto del curso y, además, un buen cheque. Según la propia organización del Abierto de Australia, el campeón se llevará la friolera de 2,975,000 de dólares, unos 2,74 millones de euros. El subcampeón tampoco se irá de vacío, pues el mero hecho de llegar a la final le reportará 1,625,000 dólares, lo que equivale a un millón y medio de euros. De hecho, en la edición de 2023 del Open de Australia se ha batido el récord de dinero entregado en metálico a los participantes. Más de 100 millones de euros repartidos de la siguiente manera: 106,250 por llegar a la primera ronda, 158,850 en la ronda de 64, 227,925 en la ronda de 32, 338,250 en lo octavos de final, 555,250 en los cuartos y 925,000 en las semifinales, además de los dos premios ya mencionados de los finalistas.