Sabíamos que Garrincha había sido junto a Pelé, ganadores de la Copa del Mundo en Suecia en 1958 y que fue estrella en el mismo.
Nuestra generación quizás fue una de las últimas que pudo jugar en las calles y avenidas de la entonces pacata ciudad de Guatemala. Y lo hacíamos, especialmente jugando pelota en la calle, las famosas “chamuscas” sin que fuera muy peligroso, solamente teniendo cuidado con el paso de algún esporádico automóvil, moto o bicicleta. Había también muchos sitios baldíos, que con rapidez se convertían en campos de futbol. Cuando llegaron los días del Colegio, nuestros padres escogieron el Salesiano Don Bosco, en donde además de tener una buena educación formal, teníamos una formación católica y deportiva.
Y al decir deportiva, en realidad se reducía al fútbol, al básquet ball y a algunos gimnastas. Sin embargo, a inicios de los años sesenta, el patio cementado del Colegio recibía a equipos de fútbol, tan numerosos como las secciones de primaria del centro educativo. Creo, que jugar en aquel caos fue generando muy buenos jugadores de fútbol, toda vez que identificar “su” pelota era de una acuciosidad destacable e identificar a sus compañeros de equipo requería una concentración admirable. Lo mismo sucedía para identificar a los adversarios.
Muchos de nuestros referentes nacionales eran ex alumnos de Don Bosco, muchos de ellos integrantes del Club Municipal y a nivel internacional, oíamos de las hazañas de Manuel “Mané” Garrincha, de “Pelé” de la Selección Brasileña y Alfredo Di Stefano, Puskas y demás jugadores del Real Madrid. Sabíamos que Garrincha había sido junto a Pelé, ganadores de la Copa del Mundo en Suecia en 1958 y que fue estrella en el mismo. Ya en Santiago de Chile en 1962, cuando “Pelé” salió lesionado y Garrincha se echó al hombro a la Selección Brasileña, que se coronó por segunda vez consecutiva como campeona del mundo.
Por aquellos años, visitaron nuestro país, no solamente el Santos del Brasil, sino también el Real Madrid, en la década de los sesentas. Por la película que se presentó en los cines de la capital, vimos como en el campeonato mundial de Inglaterra de 1966, “Pelé” fuera demolido a golpes y el país anfitrión salió vencedor. Ya cuando alcanzábamos la secundaria, vimos en junio de 1970 el campeonato mundial de México, el primero televisado a nivel planetario, con colores blanco y negro.
En aquel evento, vimos al Brasil, jugar y vencer a dos bicampeones del mundo y al campeón defensor del mundo, entre otros. “O Rei Pelé” y su sequito no sólo venció, sino goleó a varios de sus contrincantes. Este campeonato nos marcó, vimos como Pelé se coronó tres veces campeón del mundo, con actuaciones fantásticas. El Brasil se convertía en el propietario eterno de la Copa Jules Rimet.
En el año de 1972, el Santos de “Pelé”, como era ya conocido jugó en el Estadio Nacional, entonces llamado Mateo Flores en contra del equipo Comunicaciones. En familia asistimos, desde mi abuelo Santos Carrera Balcárcel, uno de los pioneros del fútbol en Quezaltenango y en el país, pasando por tíos y tías, hasta los primos y las primas, al juego mencionado. Llegamos desde el mediodía al estadio, siendo que el mismo comenzaría a las cuatro de la tarde.
El Estadio estaba repleto, como hoy día no se ve más. El encuentro terminó 1 a 1. Antes Pelé abandonó el juego en camilla supuestamente lesionado antes de haber “quebrado” al defensor crema, Luis Villavicencio. Tanto fue la importancia, que en el Don Bosco, le dimos al triunfo brasileño, que la Selección de Fútbol de 1970 adoptó el uniforme del Brasil como propio. Celebrábamos un gol, como lo hacía Pelé.
Y recuerdo que esa selección precisamente fue a derrotar a nuestro eterno rival futbolístico, el Liceo Guatemala, en su propia cancha. Al vivir casi seis años en el Brasil, cuando realice mis estudios de postgrado, pude comprobar que Pelé fue profeta en su propia tierra y que fue unanimidad nacional. A nivel internacional, creo que tampoco hay dudas. RIP nuestro héroe de la infancia y la adolescencia.
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Eduardo Antonio Velásquez Carrera
Economista y profesor de Teoría Económica. Especializado en Economía Urbana y Regional. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Catedrático titular en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Universidad San Carlos.