El BCE, dispuesto a subir los tipos por encima de los cálculos de los mercados

Antes de la última reunión de política monetaria del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), a mediados de diciembre, los mercados preveían una subida de los tipos del 0,50%, y no del 0,75% como la anterior. Así sucedió finalmente y los movimientos que habían descontado ese nivel de endurecimiento de la política monetaria resultaron acertados. Pero las actas de la reunión revelan ahora que los miembros del consejo estaban mucho más inclinados hacia una subida del 0,75% de lo que se había pensado y que si finalmente accedieron a quedarse en el medio punto porcentual fue por la insistencia durante el debate del economista jefe del BCE, Philip Lane , que negoció los apoyos para una medida menos agresiva. «Un gran número de miembros expresó inicialmente su preferencia por aumentar los tipos de interés oficiales del BCE en 75 puntos básicos, ya que claramente se esperaba que la inflación fuera demasiado alta durante demasiado tiempo y tanto las expectativas como las condiciones financieras prevalecientes en el mercado eran claramente incompatibles con un retorno oportuno a la meta de inflación del 2% », dice el documento publicado hoy. Noticia Relacionada estandar No Lagarde asegura en Davos que mantendrá la lucha contra la inflación Carlos Manso Chicote «Nuestra determinación es llevar a la inflación de vuelta al entorno del 2%», asegura la presidenta del BCE durante un panel con el vicepresidente de la Comisión Europea Valdis Dombrovskis y los primeros ministros de Holanda y Croacia Una de las defensoras de este punto de vista fue la alemana Isabel Schnabel , que «señaló que desde la anterior reunión de política monetaria del consejo de gobierno del 26 y 27 de octubre de 2022, la narrativa en los mercados financieros había pasado de las preocupaciones por la inflación a las expectativas de que los bancos centrales de todo el mundo reducirían, detendrían y, en última instancia, revertirían las subidas de tipos de interés», según consta en las actas. Los datos sobre el Índice de Precios al Consumo (IPC) de EE. UU. de octubre, interpretados como una señal temprana de una relajación de las presiones inflacionarias, habían provocado a su juicio «una revisión del mercado de las expectativas de tasa de política monetaria para los EE.UU.». Y esto se vio reforzado por las cifras de inflación del IPC de EE. UU. de noviembre, que nuevamente sorprendieron a la baja. «El repunte resultante del apetito por el riesgo de los inversores había dado lugar a una relajación generalizada de las condiciones financieras mundiales, que se manifestó en rendimientos nominales y reales más bajos, diferenciales de crédito más ajustados y mercados de renta variable boyantes en la zona del euro, todo lo cual actuó en contra de la intención del BCE de retirar la acomodación de la política monetaria», informa el documento de la reunión. Los miembros del consejo que optaban por una medida más drástica alegaban la necesidad de demostrar a los mercados que el BCE será capaz de tomar decisiones drásticas en este sentido a pesar de la amenaza o la realidad de la recesión, «lo que podría dar lugar a que la curva de rendimiento se desplace hacia arriba en la medida necesaria para que la inflación vuelva al objetivo». Temían una «relajación injustificada» de las condiciones financieras. Y ahí fue donde Lane insistió en que el endurecimiento de la política monetaria tiene ya efectos en la evolución del crédito y pidió calma. Los argumentos de Lane El banquero irlandés destacó que el impulso del comercio mundial se había «suavizado significativamente» a finales de 2022, que de cara al futuro el índice global de gerentes de compras (PMI) para nuevos pedidos de exportación estaba muy por debajo del umbral de 50, lo que apunta a una continua debilidad en el comercio mundial y hace desaconsejables las subidas de tipos sin medida. El debilitamiento del comercio ha reducido las presiones sobre las cadenas de suministro. De hecho, el indicador PMI para los tiempos de entrega de los proveedores había seguido mejorando hasta noviembre y eso sugería que «este factor que ha estado frenando la producción y elevando los precios durante mucho tiempo estaba disminuyendo y se esperaba que desapareciera el próximo año». Pero nada de todo esto significa que Lane crea que los tipos de interés del BCE han tocado techo. «Será necesario subirlos más» , ha dicho en una entrevista concedida al ‘Financial Times’ y posterior a la reunión del consejo de gobierno de diciembre, en la que ha pedido a los gobiernos «importantes ajustes fiscales» en los próximos años, acotar las políticas de apoyo desplegadas durante la pandemia y adoptar una fiscalidad más prudente».

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Author: Pablo Perez