Las vendimias cada vez más adelantadas son la alerta temprana de lo que se avecina con el cambio climático. Familia Torres hace tres años que adoptó la viticultura regenerativa para frenar las consecuencias de la emergencia climática al tiempo que recupera la fertilidad natural del suelo, ralentiza su erosión y fomenta la biodiversidad. Para esta familia de viticultores y bodegueros del Penedès, se trata de su «concepción holística de la tierra», de modo que ha iniciado la reconversión paulatina de sus viñedos ecológicos. La transformación ha arrancado en 400 hectáreas de las denominaciones de origen (DO) Penedès , Conca de Barberà , Priorat y Costers del Segre , partiendo de sus fincas más emblemáticas como Mas La Plana, Mas de la Rosa, Milmanda y Purgatori, que ya son íntegramente regenerativas. Pero la bodega se ha fijado como siguiente objetivo la transformación de la totalidad de sus viñedos en Cataluña en los próximos años , lo que supone más de 1.100 hectáreas de su propiedad. El reto continuará en las principales zonas vinícolas españolas donde producen vinos de calidad, como Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rías Baixas, así como en Chile y California. Las principales prácticas regenerativas consisten en mantener los suelos cubiertos la mayor parte del tiempo, incorporar animales en la gestión de las cubiertas mediante un pastoreo planificado, dejar de labrar volteando la tierra, entre otras medidas. Según Miguel Torres Maczassek , director general de Familia Torres, «todos los aspectos que resultan de tener unos suelos más vivos y equilibrados son muy positivos en una viticultura orientada a vinos de calidad y en un escenario de cambio climático. Estas técnicas regenerativas –añade– no solo nos ayudarán a hacer mejores vinos, sino que nos permitirán convertir nuestros viñedos en grandes sumideros de carbono». Recuperar la vida de los suelos Hoy, la quinta generación se focaliza, además de impulsar la Asociación de Viticultura Regenerativa , que promueve un cambio de paradigma en los viñedos para frenar el cambio climático, en la elaboración de vinos de viñedos singulares y fincas históricas y la recuperación de variedades ancestrales para adaptarse a los cambios derivados de la climatología. La lucha contra la emergencia climática no es una novedad para Familia Torres, puesto que desde 2008 supone uno de sus ejes de actuación mediante acciones de adaptación y mitigación para reducir las emisiones de CO2. De hecho, la bodega genera el 50% de la energía que consume gracias a placas fotovoltaicas y una caldera de biomasa . Además, ha confundado International Wineries for Climate Action, que impulsa la descarbonización del sector. La viticultura regenerativa es, en definitiva, un modelo centrado en recuperar la vida en los suelos imitando la naturaleza. Cuanto más vivos son los suelos, más capacidad tienen de capturar el CO2 atmosférico y más pueden contribuir a frenar el aumento de las temperaturas. A su vez, la acumulación de carbono orgánico en el suelo de los viñedos ayuda a mejorar la salud de estos suelos, incrementa su resiliencia a la erosión y su capacidad para hacer frente a la sequía, ya que retienen mejor el agua, y favorece la biodiversidad, creando un ecosistema equilibrado y beneficioso para el viñedo y el planeta. Cata horizontal de cuatro maneras de entender el Priorat El martes, 7 de febrero, a las 13:30h, en el salón Barcelona Wine Week, Miguel Torres Maczassek y el enólogo Jordi Foraster impartirán una cata horizontal de la añada 2019 de los cuatro vinos que elabora Familia Torres en el Priorat para mostrar la culminación de un proyecto vitivinícola iniciado en los años noventa. Se trata de cuatro vinos que representan aproximaciones diferentes a esta región prodigiosa de suelos de llicorella y muestran la diversidad de variedades y viñedos con Secret del Priorat, la tipicidad de Porrera con Salmos Vi de Vila, la expresión de viejos viñedos con Perpetual Vinyes Velles y la singularidad máxima con Mas de la Rosa, que da voz a la que fue una de las primeras fincas vitivinícolas de Porrera y ejemplo la viticultura heroica del Priorat. Familia Torres inició su proyecto vitivinícola en el Priorat a finales de los años 90 con la plantación de viñedos y la construcción de una bodega, que inauguró en 2008, aunque su relación con la región se remonta a principios del siglo XX. Hoy cuenta con 70 hectáreas de viñedo en propiedad. Els Tossals es el viñedo de piedra llicorella más alto del Priorat, a 746 metros de altura que busca recuperar la viticultura heroica en cotas máximas de altura. Torres & Earth Desde hace quince años, Familia Torres implementa medidas para reducir su huella de carbono y adaptarse al nuevo escenario climático a través de su programa ambiental Torres & Earth . El objetivo es reducir sus emisiones de CO2 por botella en un 60% en 2030 y convertirse en una bodega de emisiones cero netas en 2040 . Hasta ahora, todo el esfuerzo para reducir emisiones de CO2 se había centrado en la parte productiva. Y Miguel Torres Maczassek empezó a cuestionarse las causas de que los viñedos no eran capaces de absorber CO2 como lo hacen los bosques. Y encontró la respuesta en el ancestral pensamiento regenerativo y holístico.