Warren Buffett, llamado El Oráculo de Omaha, uno de los hombre más ricos del mundo, filosofando, ya en la edad madura, sobre como medir la calidad de una vida, concluye que: “el éxito de una vida no se mide en cuánto dinero has acumulado, sino cuántas personas que quieres que te amen, te aman”. Continuaba, “si llegas a mi edad en la vida y nadie piensa bien de ti, no importa cuán grande sea tu cuenta bancaria, tu vida es un desastre. Esa es la prueba última de cómo has vivido tu vida”.