Griezmann se inventa un Atlético maravilloso

PESTAÑA j18-atleticomadrid-valladolid-liga22/23 Crónica 4 De la alineación más ofensiva del Atlético, tanto que no parecía formada por Simeone, salieron sus mejores minutos en años. Una ráfaga maravillosa de fútbol, llena de combinaciones al primer toque, movimientos, inspiración, belleza y goles. Todo lo que no tenía el Atlético, un proyecto cadáver, apareció de golpe y en cantidades abrumadoras. De repente, el Brasil de Pelé. El milagro de los panes y los peces. La felicidad olvidad en el Metropolitano. Y al frente de la prodigiosa secuencia, iluminando todo, un fenómeno de pelo esta vez rosado llamado Griezmann. Ubicado como falso extremo izquierdo (el dibujo fue un novedoso 4-3-3, o 4-5-1, frente al también novedoso 5-3-2 del Valladolid), el francés trazó una actuación descomunal, poética, que contagió y conectó a todos sus compañeros. Apareciendo, tocando, regalando. Sentado de verdad en la mesa de los mejores. At.Madrid 3 – 0 Valladolid Liga 2022-23 / Jornada 18 At. Madrid: Oblak; Nahuel, Witsel, Hermoso, Reinildo; Llorente (De Paul, m.56), Koke (Saúl, m.75), Lemar (Kondogbia, m.59); Correa, Morata (Memphis, m.75) y Griezmann (Carrasco, m.56). Valladolid: Masip; Luis Pérez (Fresneda, m.60), Javi Sánchez (Rosa, m.68), El Yamiq, David Torres, Olaza (Plata, m.60); Plano, Kike (Roque Mesa, m.75), Aguado; Sergio León (Guardiola, m.75) y Weissman. Goles: 1-0, m.19: Morata. 2-0, m.23: Griezmann. 3-0, m.27. Hermoso Árbitro: Burgos Bengoetxea. Mostró amarilla a REinildo La explosión llegó con el primer gol, m.19, respuesta a las ganas de ataque previas enseñadas por el Valladolid. Koke buscó a Griezmann, que flotaba por la terraza del área, y el francés convirtió el suceso en oro con un toque sutil de espuela, elegante, que Morata acompañó con un desmarque sincronizado (todo el aspecto, al fin, de jugada trabajada) y cerró con un broche de genio: un recorte sublime y un remate delicado. El gol de la temporada. El 1-0 dejó grogui al Valladolid y elevó al éxtasis al Atlético, que empezó a dejarse llevar por todo tipo de triangulaciones y acciones colectivas. Un constante y delicioso toco y me muevo que obligaba al público (en silencio la zona hoooligan) a pellizcarse. Un grifo de buen juego que se cerró con dos nuevos goles. Precioso también el 2-0, de Griezmann, una suerte de taconazo con la derecha, extraño pero precioso, a pase de Nahuel al final de un asedio en el que participó todo el equipo. Una manada. El 3-0 también incluyó al francés: una falta acariciada con su zurda que cabeceó Hermoso a la primera, despejó como pudo Masip, y empujó con la derecha el central hasta la red a la segunda. Un vendaval de 15 minutos que dejó sin más historia posible al encuentro, cerrado del todo cuando llegó al descanso. Noticias Relacionadas estandar Si Fútbol Caminero: «Lo que se dijo de mí y Simeone fue un bulo, siempre hubo buena relación» José Ignacio Fernández estandar Si Fútbol Memphis, el último negocio en el puente aéreo entre Atlético y Barcelona Jorge Abizanda El segundo tiempo no pudo competir con la falta de interés y el todo decidido. Al personal del Metropolitano no se le quitó la sonrisa de la cara, el Valladolid tiró de dignidad para resistirse a lo que no tenía vuelta de hoja y el Atlético, ya sin el duende de la primera mitad, trató de gustarse pero sin el aliciente de la necesidad. Y sobre todo, para mal, sin la luz diferencial de Griezmann, al que Simeone concedió descanso (el Madrid asoma el jueves). En el cuarto de hora final, Simeone se permitió el lujo de hacer debutar a Memphis. Una irrupción celebrada pero testimonial. Le dio tiempo a dejar un pase gourmet a Carrasco (amago de sociedad) y a lucirse con un regate picado. En realidad, el partido ya estaba acabado cuando asomó. Lo había dejado resuelto Griezmann y su Atlético en diez minutos supersónicos que no se vieron venir. Pareció más mérito suyo que demérito del rival. Demasiado excepcional como para insinuar que la deslumbrante versión colchonera llegó para quedarse y no se trató solo de un pasaje fugaz

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Author: Pablo Perez