Los traumáticos años de movilizarnos en camiones de estaca, afortunadamente, han pasado. Fue un período muy duro, nos tocó ver muchos accidentes y, obviamente, atravesar múltiples incomodidades para embarazadas, estudiantes y personas mayores. Esos años fueron, como lo expresé en otra oportunidad, la confluencia de la hiperinflación con esquemas tarifarios inflexibles que hicieron económicamente inviable un servicio tan importante. Si hemos visto reactivarse líneas y rutas ha sido porque el sector volvió a tener algo de rentabilidad.