Para muchos españoles la hora de la jubilación se antoja muy, muy lejana y tampoco se están preparando para ese momento. Siete de cada diez españoles menores de 65 años así lo reconocen: no están ahorrando para ello. Este es el crudo resultado de una encuesta elaborada por la Organización de Consumidores y Usuarios ( OCU ) entre 1.521 personas de entre 25 y 80 años. ¿Qué motivos hay detrás? Las razones más habituales que han aducido los encuestados son tener otros gastos más perentorios (20%), no contar con los ingresos suficientes para poder ahorrar (20%) y no conocer exactamente cómo prepararse para ello (19%). También hay quienes creen que son todavía muy jóvenes para preocuparse por ello (15%) o que con la pensión pública tendrán suficiente (15%). De cualquier modo, haya una práctica unanimidad en que la pensión que recibirán será menor a la cuantía de su última nómina. En concreto, el 88% piensa de esta forma. Sobre la merma exacta, del estudio se deduce que la diferencia entre el último sueldo y la primera pensión puede llegar a suponer una merma media de 400 euros. En concreto, estiman desde la OCU la media del último salario alcanzaría los 1.592 euros mensuales mientras que el importe medio de la primera pensión ascendería a 1.201 euros al mes. Desde la OCU han recomendado «ahorrar en la medida de lo posible» pero no limitándose a introducir ese ahorro en un depósito o un plan de pensiones privado. En este sentido, han apostado por tener en cuenta otros productos como los fondos de inversión o los planes de previsión que se aseguran según el tiempo que reste par ala jubilación.